Semana del 9 al 15 de noviembre de 2014 - ¿Qué hacer con las piedras que no son de tropiezo?
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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¿Qué hacer con las piedras que nos son de tropiezo?

Base bíblica: Marcos 9:42-50

42 Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.
43 Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado,
44 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado,
46 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,
48 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.
50 Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.

Reflexión:

Para ilustrar esta reflexión utilizaremos la figura de un atleta que práctica las carreras con obstáculos. En esta carrera, el corredor debe saltar por encima de las vallas aunque en el camino estas caigan. Si se demuestra que el corredor derriba alguna de las vallas o que pasa junto mas no sobre alguna de las vallas intencionalmente es descalificado. En este deporte, el atleta desarrolla su rutina y su técnica a través de la práctica continua. Para llegar al éxito, el atleta incluye en su disciplina una dieta y ejercicios físicos que le permiten desarrollar firmeza muscular, resistencia física y velocidad. El propósito de las vallas es en definitiva establecer obstáculos que provoquen un alto, aunque sea minúsculo, en la trayectoria del atleta probando así sus capacidades. Al final, el vencedor es aquel que llega a la meta en el menor tiempo posible y habiendo sobrepasado cada uno de los obstáculos. Al reflexionar en esta dirección es imposible no recordar lo que nos dice la Palabra de Dios en 1 Corintios 9:24-27 en donde nos exhorta a correr la carrera de modo que lleguemos a la meta sabiendo que todos corren mas no todos para alcanzar una corona incorruptible.

En una carrera como esta se constituyen en obstáculos no solo los dispuestos como parte de la competencia sino también aquellos que vienen como consecuencia de ella… aquellos como el cansancio, la presión por llegar a la meta, los demás compañeros corredores y uno mismo. En este respecto, la Biblia nos da atinadas recomendaciones en cuanto a cómo manejar cada uno de estos posibles obstáculos.

En primer lugar, en el versículo 42 de la lectura utilizada como base para esta reflexión, Jesús nos dice que hay de aquel que haga caer a uno de sus pequeños… que mejor le fuera atarse una piedra de molino al cuello y arrojarse al mar… es decir que una persona tiene más esperanzas de no ahogarse atado en el fondo del mar sin oxigeno que de salir exento de ser tropiezo a un hijo de Dios. La Biblia de Dios nos dice en esta misma línea que su justicia no tarda, sino que se apresura y aunque parezca tardar hay que esperarla porque sin duda vendrá… no tardará… hay de aquel cuya alma no es recta y se enorgullece, mas el justo por su fe vivirá (Habacuc 2:3-4). Así mismo como en las carreras de obstáculos hay un juez quien observa detenidamente el desempeño de los corredores y descalifica a aquel quien sale de su carril y obstaculiza a otros corredores así mismo Dios está cuidando el trayecto que a sus hijos les ha tocado correr y descalificará a todo aquel que venga a ser piedra de tropiezo para ellos. En resumen, a aquellos que se constituyen en piedra de tropiezo para nosotros Dios los removerá del camino así como cuando arranca la cizaña en su tiempo y libra al trigo de ella (Mateo 13:24-32).

En el camino, por otro lado, también están aquellos obstáculos que surgen como consecuencia del cansancio, del agotamiento… en cuanto a estos obstáculos la Biblia nos dice en Isaías 40:28-31 que Jehová no desfallece ni se fatiga y que él da fuerzas al cansado y multiplica las fuerzas del que no tiene ninguna. Si tu obstáculo en este momento es el cansancio y el agotamiento (ya sea físico o mental), debes saber que puedes clamar a Dios por fortaleza ya que él ha prometido dar y hasta multiplicar fuerzas, hasta de donde no hay.

Muchos además encuentran como obstáculo el mismo deseo por llegar a la meta ya que, en virtud de sus deseos muchas veces olvidan para quien y por qué están corriendo la carrera y pierden el norte. Como consecuencia de la pérdida de perspectiva normalmente viene la disciplina de Dios y la carrera deja de estar rodeada de gozo y felicidad para estar rodeada de opresión, ansiedad y desesperación. Para este obstáculo, la Biblia nos recomienda en Hebreos 12:1-11 que corramos la carrera con paciencia volviendo a poner los ojos el Jesús el autor y consumador de nuestra fe. Además, aún cuando la disciplina parezca ahuyentar el gozo después ésta trae fruto apacible de justicia… esto a los que prosigan en el ejercicio… esto es, en la carrera.

Y por último, pero no menos importante, también puede surgir uno de los obstáculos más difíciles de sobrepasar, uno mismo… para este también hay respuesta en la Palabra de Dios. Justamente, en el extracto bíblico utilizado como base de esta reflexión (Marcos 9:42-50), la Biblia nos dice que si nuestro mano, nuestro pie o nuestro ojo nos es ocasión de tropiezo que debemos arrancarlo de nosotros porque es mejor llegar al cielo manco, cojo o ciego que no llegar. En definitiva sabemos que llegaremos a la presencia de Dios con cuerpos incorruptibles así que debemos entender que el arrancar de nosotros la mano, el pie o el ojo se refiere a quitar de nosotros aquellas cosas que poseemos, o aquellos lugares en donde no deberíamos estar o aquellas cosas a las que no deberíamos estar expuestos o que no deberíamos estar observando. Sí, es mejor soltar aquello que me aleja de Dios… aquellos malos hábitos (la bebida, los juegos de azar, los vicios, etc.) así como también es mejor cambiar ese trabajo que no te permite congregarte ni servir a Dios y menos dedicarle tiempo a tu familia por uno que, aunque no te de iguales ingresos te permita dedicar tiempo a lo que es realmente importante… o dejar de frecuentar amistades que sencillamente no son edificantes. En resumen, bien nos dice la Biblia en Santiago 1:12-18 que bienaventurado el varón que soporta la tentación porque cuando haya resistido la prueba recibirá la corona de vida… y más adelante nos dice que ninguno puede decir que ha sido tentado por Dios ya que Dios no tienta a nadie sino que por nuestras propias concupiscencias cuando es atraído y seducido.

Entonces bien, he aquí algunas herramientas de las que el creyente puede echar mano para superar los obstáculos que se encuentre en el camino… todo esto recordando que el que persevera hasta el fin, este será salvo (Mateo 24:13).

Amado hermano culmine este ejercicio espiritual tomando un tiempo para identificar cuáles son los obstáculos que hay en su camino en estos momentos y haga la firme determinación de seguir estos u otros consejos que puede encontrar en la Biblia para superarlos. Mantenga además este estudio a mano para futuras referencias e incluso compártalo con aquellos a su alrededor que usted sienta puedan verse beneficiados de él. Finalmente, tome un tiempo para la oración y entregue a Dios sus cargas recordando que el es Poderoso para fortalecerlo y que él es fuerte justo allí en donde usted es débil (2 Corintios 12:9-10).

Lecturas sugeridas:

1. 1 Corintios 9:1-27

2. Habacuc 2:1-20

3. Mateo 13:24-32

4. Isaías 40:12-31

5. Hebreos 12:1-11

6. Santiago 1:12-27

Amado hermano, es importante que durante la semana tome un tiempo para leer la Biblia y orar. Puede utilizar las lecturas recomendadas en este estudio para enriquecer más aún esta reflexión semanal.

Bendiciones,
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