Semana del 8 de junio de 2015 - Exitosos tanto en la escasez como en la riqueza
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
  • 1
  • 2
  • 3

Exitosos tanto en la escasez como en la riqueza

Base Bíblica: Hechos 16:16-40

16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.
18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades;
20 y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad,
21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.
22 Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas.
23 Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.
24 El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.
25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.
26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.
27 Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido.
28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí.
29 El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas;
30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.
34 Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.
35 Cuando fue de día, los magistrados enviaron alguaciles a decir: Suelta a aquellos hombres.
36 Y el carcelero hizo saber estas palabras a Pablo: Los magistrados han mandado a decir que se os suelte; así que ahora salid, y marchaos en paz.
37 Pero Pablo les dijo: Después de azotarnos públicamente sin sentencia judicial, siendo ciudadanos romanos, nos echaron en la cárcel, ¿y ahora nos echan encubiertamente? No, por cierto, sino vengan ellos mismos a sacarnos.
38 Y los alguaciles hicieron saber estas palabras a los magistrados, los cuales tuvieron miedo al oír que eran romanos.
39 Y viniendo, les rogaron; y sacándolos, les pidieron que salieran de la ciudad.
40 Entonces, saliendo de la cárcel, entraron en casa de Lidia, y habiendo visto a los hermanos, los consolaron, y se fueron.

Reflexión:

Imagínese en lo más profundo de un calabozo en donde no hay luz eléctrica ni acondicionador de aire o comodidades. Allí no hay baño ni inodoro ni mucho menos camas, sábanas o almohadas y lo peor de todo es que usted está allí porque se le cometió una injusticia. Básicamente esta era la situación de Pablo y Silas, ya que en aquella época se daban eventos que no distan mucho de los que se dan hoy día, tal y como nos dice la Biblia en Isaías 5:20 “Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!”

Lo asombroso de este fragmento bíblico más allá de la actitud de los jefes de esta joven que fue liberada del espíritu que la poseía, está la actitud de Pablo y Silas cuando fueron aprendidos y encarcelados. En este relato no encontramos a dos personas que renegaron de su situación o que reclamaron sus derechos ni mucho menos se arrepintieron del bien que habían hecho, no, aquí encontramos a dos hombres que evidentemente tenían muy claro cuál era su prioridad y estaban dispuestos a pagar un precio muy alto por cumplir con esta. ¿Tiene usted claras sus prioridades como hijo de Dios? ¿Está dispuesto a soportar persecución e injusticias como respuesta a sus esfuerzos por llevar libertad a través de la Palabra de Dios?

La realidad es que, tanto en aquellos días como hoy, el conocimiento de la verdad y el don de salvación tienen el poder de liberar a los que abren su corazón y creen (Juan 8:32). Es precisamente a esto a los que estamos llamados todos aquellos que un día decidimos entregarle nuestro corazón a Cristo como Señor y Salvador de nuestras vidas ya que Jesús, resucitado y antes de partir con el Padre Celestial, nos dejó una gran comisión: “id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, Mateo 28:19-20.

Lo que también es cierto es que procurar libertad para los cautivos y luz a los ciegos causa el mismo efecto en aquel entonces que hoy día, ya que los cautivos y los ciegos ciertamente están bajo la opresión de uno que también saca provecho de ellos al igual que los jefes de esta chica que estaba poseída por el espíritu de adivinación y, como quedan sin el esclavo entonces buscan el modo de reponer sus pérdidas y normalmente esto representa para el opresor una vida a cambio de otra. Dicho de otra forma, siempre que se lleve libertad a los cautivos y luz a los ciegos hay ganancias para el reino de los cielos y pérdidas en el reino de las tinieblas y todo el que tiene pérdidas procurar recuperar sus ganancias de un modo u otro. El mismo Jesús nos dice en Juan 16:33 “que en el mundo tendremos aflicciones, pero que debemos confiar porque él venció al mundo”.

Siendo que Pablo en el pasado había sido un ferviente perseguidor de la iglesia de Cristo él conocía las implicaciones y las consecuencias de sus actos y también conocía cómo eran las prisiones de aquel entonces y ni aún eso lo detuvo ya que, como él mismo dijo más adelante en 2 Corintios 11:23 “¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces”.

En los momentos de mayor dificultad nuestras prioridades normalmente están orientadas hacia la resolución del conflicto lo que nos lleva a invertir la mayor parte sino todos nuestros recursos en torno a él. Durante una crisis nuestra mente suele enfocarse alrededor de la situación de modo que todo lo demás pierde importancia. Si se trata de nuestras finanzas es probable que nos enfoquemos en el modo de obtener mayores ingresos de modo que podamos poner al día los compromisos financieros; si es una situación laboral entonces nos enfocamos hacia la búsqueda de empleo o en otros casos hacia el desarrollo de una carrera que nos permita crecer profesionalmente; si es nuestro matrimonio o noviazgo entonces buscamos el modo de abrir un canal de comunicación que nos permita dialogar y negociar la resolución del conflicto de modo que la relación pueda volver a la normalidad deseada. Normalmente, tornamos nuestras situaciones en el centro de nuestro mundo y perdemos de vista lo que realmente tiene mayor importancia, la salvación y la vida eterna en Cristo Jesús.

Entonces, ¿cuál debe ser nuestra actitud ante las aflicciones por cualquiera que sea la razón?

1. Orar

Jesús utilizó la parábola de la viuda y el juez injusto para enseñarnos sobre la necesidad de orar siempre sin desfallecer (Lucas 18:1-8). En esta parábola una mujer solicitaba a un juez incesantemente que se le hiciera justicia ante su adversario y este, quien no temía ni a Dios ni a los hombres, atendió a su clamor solo porque ella había sido insistente. De este mismo modo Dios espera que seamos perseverantes en la oración… Dios espera que oremos sin cesar ya que la oración eficaz del justo puede mucho (Santiago 5:16).

2. Alabar a Dios

La filosofía del rey David consistía en obligarse a sí mismo a alabar a Dios aun en los momentos más difíciles (Salmos 146:1). Ciertamente esta es la mejor ruta ya que es muy probable que el deseo de alabar a Dios no surja de modo espontáneo en los momentos de mayor necesidad, aflicción o angustia sin embargo, es precisamente en estos momentos que establecer una conexión con Dios quien habita en medio de la alabanza de su pueblo (Salmos 22:3) puede abrir el camino hacia la dirección, provisión, sanidad y libertad que estamos buscando. El Dios que habitó en medio de las alabanzas de Pablo aquella noche es el mismo Dios cuyo brazo no se ha acortado para bendecir a un pueblo que le alaba de corazón.

3. Exhortar en tiempo y fuera de tiempo.

Pablo, en su exhortación a Timoteo lo instó a predicar la Palabra de Dios en tiempo y fuera de tiempo (2 Timoteo 4:2), podríamos decir que en momentos difíciles como en momentos de gozo, tanto cuando se presenta la oportunidad como cuando hay que crearla, tanto cuando la puerta está abierta como c cuando hay que tocar para que se abra. Esto claro está, recordando que en nosotros está en algunas ocasiones el esparcir la semilla, en otras regar la tierra o abonarla sin embargo el crecimiento, ese lo procura única y exclusivamente de Dios (1 Corintios 3:6).

4. Dar testimonio de la misericordia y gracia de Dios

El hecho de que Pablo y Silas alabaran a Dios aun en medio de su situación se convirtió en un testimonio poderoso no solo ante el carcelero sino ante todos los demás miembros de la prisión que los escuchaban cantar. Del mismo modo, en medio de la crisis siempre habrán personas que nos rodean y que estarán escuchando lo que sale de nuestra boca… ¿en momentos de crisis, alabamos a Dios o nos quejamos, renegamos o maldecimos? Al igual que en el caso de Pablo y Silas nuestras alabanzas deben ser la llave que permita que otros vean como se abren puertas, se rompen cadenas y se alcanza libertad… recuerde que Dios habita en las alabanzas de su pueblo y donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad (2 Corintios 5:17).

Amado lector(a), para culminar este tiempo de reflexión, tome un tiempo en silencio y permita que el Espíritu Santo de Dios hable a su corazón a través de lo leído. Ahora tome un tiempo para alabar al Señor con cánticos y con una alabanza que salga de su corazón… alabe su grandeza, su gloria, su majestad, su misericordia, su justicia, su verdad, su amor, su provisión, sus bendiciones y sus promesas… alábelo porque es Dios y porque procuró a Jesús, su único hijo para que tuviésemos acceso al trono de la gracia. Permítase experimentar la presencia de Dios en medio de su alabanza, agradezca a Dios por las bendiciones recibidas y gócese en medio de lo que Dios empezará a hacer en su vida a partir de este momento.

Lectura sugerida:

1. Juan 8:31-59

2. Juan 16:16-33

3. 2 Corintios 11:1-33

4. Santiago 5:7-20

5. 2 Timoteo 4:1-8

6. 1Pedro 4:1-19

 

Bendiciones,
Respuesta Bíblica.com

Who's Online

Hay 34 invitados y 22 miembros en línea

Estudios Bíblicos