Semana del 7 al 13 de diciembre, 2014 - Cambia tu manera de pensar para que cambie tu manera de vivir
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Cambia tu manera de pensar para que cambie tu manera de vivir

Base bíblica: Romanos 12:1-21
 
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,
así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;
o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;
el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.
10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;
12 gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;
13 compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.
14 Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
15 Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
16 Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.
17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.
19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
20 Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
 
Reflexion:
 
A través de la Biblia, la Palabra de Dios, podemos encontrar el manual perfecto para llevar la vida que agrada a Dios.  Desde el libro de Génesis hasta Apocalipsis, ninguna de las palabras escritas en él carecen de importancia… a través de este manual del usuario el ser humano puede alcanzar redención y vida eterna en Cristo Jesús. 
 
Imagínese usted que se le presenta la oportunidad de adquirir un costoso y sofisticado equipo electrónico que puede facilitarle la vida y hasta proveerle inmortalidad.   Este equipo tiene un costo extremadamente elevado, sin embargo una persona decide comprarlo y obsequiárselo a usted para que pueda hacer uso de él en su máxima medida, la única condición que le presenta su benefactor es que tome el tiempo para aprender a utilizar el equipo, que le de el mantenimiento necesario para mantenerlo en optimas condiciones y que, en la medida de sus posibilidades, utilice el equipo y los beneficios que de el obtiene para compartirlos con a otros de modo que ellos también puedan, si lo desean, vivir una mejor vida y hasta alcanzar la inmortalidad.
 
Que haría usted… aceptaría el regalo?  Y si lo acepta, lo compartiría?  Acaso seria usted como la gran parte de los que compran un articulo y jamás leen el manual del usuario o, en el mejor de los casos, solo leen la parte que creen que les puede aportar el conocimiento que necesitan para operarlo?  Como suele suceder, la mayoría de las veces, el usuario termina poseyendo un articulo al cual, o no le da el cuidado apropiado ni utiliza el máximo de su potencial o sencillamente no utilizan en su totalidad sino que queda almacenado en algún rincón de su casa junto con muchos otros artículos que tampoco se utilizan. 
 
De esta misma forma el ser humano recibe el regalo más grande que exista, la vida eterna… la salvación en Cristo Jesús.  No es algo que alguna forma podamos ganar ni mucho menos merecer.  Tampoco es como aquel par de zapatos que solo usamos cuando queremos vernos bien y que luego guardamos debajo de la cama hasta la próxima vez que queramos lucirlo.  La Palabra de Dios nos dice en Mateo 5:14-16 que nadie toma una lámpara y la pone debajo de un mueble sino sobre él… que somos la luz del mundo, y esa luz debe alumbrar.   Y en esta misma línea nos dice la Palabra de Dios en 1 Tesalonicenses 5:4-6 que somos hijos de luz y por consiguiente no andamos en tinieblas así que no seremos sorprendidos como aquel ladrón que en medio de la oscuridad hace sus fechorías.  
Muchas son las recomendaciones que podemos extraer de la lectura utilizada como base para esta reflexión sin embargo, vamos a centrarnos en el versículo 2 el cual nos llama a no conformarnos a este siglo sino a ser renovados por medio de nuestro entendimiento para así conocer cual es la voluntad de Dios… y esta siempre es agradable y perfecta.   Esta renovación es producto del conocimiento de la verdad la cual trae libertad a nuestras vidas (Juan 8:31-32)… libertad del pecado, de la opresión, de la vana manera de vivir… libertad de una vida sin propósito ni destino. 
 
Entonces, si queremos cambiar nuestra manera de vivir, en definitiva debemos cambiar nuestra manera de pensar.  Para esto, Pablo aconseja que:
 
1.  Ajustemos en concepto que tenemos de nosotros mismos y de los demás de modo que éste no sea ni muy alto ni muy bajo (ni soberbios, arrogantes y orgullosos como tampoco acomplejados y reprimidos).  En esta línea, la Palabra de Dios a través del apóstol Pablo nos exhorta a pensar cada uno de sí mismo con cordura de acuerdo a la medida de fe que ha recibido ya que a todos les han sido dado dones y talentos departe del Espíritu Santo de Dios viniendo todos a ser parte de un solo cuerpo… y todas las partes del cuerpo tienen igual importancia ya que todas las partes del cuerpo se necesitan unas a las otras para funcionar en conjunto óptimamente (1 Corintios 12:20-25)
 
2.  Cada uno debe utilizar los dones y talentos que Dios le ha dado en su justa medida.  Llegamos a ser realmente exitosos cuando utilizamos nuestras dones en su entero potencial… como la higuera que da fruto.  Sembramos un árbol de higos para que el mismo de frutos… si no los da entonces es una mala inversión… toma del oxigeno y los nutrientes de la tierra y la luz del sol, además del espacio que ocupa, y todo esto para no rendir dividendos… ciertamente esta termina siendo cortada (Lucas 13:6-9).  Tenemos que dar frutos. 
 
3.  Amarnos uno a los otros.  Pablo nos dice que nuestro amor debe ser sin fingimiento, clara esta que si es fingido, no es amor.  Esto recordando que el segundo principal que dejo Jesús fue el de amarnos los unos a los otros (Mateo 22:39).  Este amor nos debe llevar a procurar el bienestar de nuestro prójimo así como su salvación. 
 
4.  No procurar venganza sobre el que nos ha agraviado ni maldecirlos sino bendecirlos recordando que nuestro Señor ha dicho que suya es la venganza, que El pagará.  En este punto es importante recordar que nuestra lucha no es contra sangre ni carne (Efesios 6:12) con esto en mente sabremos que nuestra lucha debe ser de rodillas clamando a quien realmente tiene poder sobre las huestes espirituales, Dios.
 
5.  No debemos ser vencidos por lo malo sino que debemos vencer con el bien el mal.
 
Amado hermano, finalice este tiempo de reflexión tomando un tiempo para internalizar lo leído.  Procure durante este tiempo no pensar en lo que hacen los demás y como esta palabra les toca sino en usted y en como puede mejorar su manera de pensar… mejorar la manera en la que usted aborda las situaciones… mejorar el modo en que maneja sus conflictos, pruebas y obstáculos frente al modo en que Dios espera que usted actúe. 
Finalmente, tome un tiempo para dedicarlo a la oración y no olvide interceder por sus familiares y amigos… por todos aquellos que también necesitan cambiar su manera de pensar para entonces poder cambiar su manera de vivir.
 
Lecturas recomendadas:
 
1.  Mateo 5:14-26
2.  1 Tesalonicenses 5:1-11
3.  Juan 8:31-47
4.  1 Corintios 12:1-31
5.  Efesios 6:10-23
6.  Lucas 13:1-17
 
 
Bendiciones!!

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