Semana del 5 al 11 de octubre de 2014 - Hazlo todo según tus fuerzas
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Hazlo todo según tus fuerzas

Base bíblica: Eclesiasés 9:1-12

 1Ciertamente he dado mi corazón a todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; que sea amor o que sea odio, no lo saben los hombres; todo está delante de ellos.
2 Todo acontece de la misma manera a todos; un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno, al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica; como al bueno, así al que peca; al que jura, como al que teme el juramento.
3 Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que un mismo suceso acontece a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos.
4 Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto.
5 Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.
6 También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.
7 Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios.
8 En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.
9 Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.
10 Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.
11 Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos.
12 Porque el hombre tampoco conoce su tiempo; como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se enredan en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos.

Reflexión:

La línea que divide a los que creen en la existencia de Dios y los que no generalmente encuentra su punto más candente cuando ambas corrientes contienden alrededor de aquel pensamiento que sustenta que Dios no existe y si existe es perverso ya que aún teniendo el poder para evitar una catástrofe, él la permite aun a expensas de pérdidas de vidas de personas inocentes como mujeres y niños. Por otro lado algunas corrientes filosóficas inclusive basan sus supuestos en que el bienestar y la prosperidad son solo para sus adeptos es decir, que todo aquel que sufre pesares, enfermedad, dolor o angustia es porque no profesa o práctica su doctrina. Inclusive en el ambiente cristiano muchos suelen pensar que alguna tragedia o prueba por la que algún hermano de la congregación está atravesando es producto del juicio de Dios hacia él como consecuencia por algún pecado ya sea conocido u oculto.

Que decir de aquel discípulo de Cristo que de alguna manera siente que Jesús solo vino a servirle y a procurarle salvación a él y solo a él… si, muchos creyentes reclamamos las promesas de la Biblia sustentando nuestras peticiones en el hecho de que los “impíos” (o no creyentes) tienen cosas o gozan de salud o poseen riquezas. Esto es así sencillamente porque no vivimos conforme a la Palabra de Dios en este fragmento utilizado como base de este breve estudio bíblico: “Todo acontece de la misma manera a todos”.   ¿Acaso no es Dios, el dueño de la sabiduría, lo suficientemente sabio como para administrar su creación? ¿No es cierto que la Palabra de Dios nos dice que donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia? (Romanos 5:20)

Una pareja entra a un restaurante y solicita el menú. Ambos discuten sobre la diversidad de platos disponibles y evalúan cuál sería la posible mejor opción para la entrada, el plato fuerte y el postre. Uno de ellos toma consideraciones como el costo de los platillos, su apetito y el tiempo de preparación de los mismos con respecto al dinero del que dispone, cuanta hambre tiene y cuánto tiempo estaría dispuesto a esperar para poder comer… el otro sencillamente considera aspectos menos relevantes como el qué dirán sus amigos al día siguiente cuando les cuente lo que comió, o en cómo lucirá el o ella mientras come el plato de su elección.  Momentos después el mesero pone frente a la pareja los platos que habían elegido y, al final de la velada, les entrega la cuenta. ¿Puede el mesero incluir en la factura de esta pareja el costo de platos que no solo no consumieron sino que ni siquiera sabían que estaban a disposición? De este mismo modo Dios hace salir el solo sobre buenos y malos (Mateo 5:45) de modo que, al final de los tiempos, el lugar en donde pasemos la eternidad (el cielo o en el infierno) va a depender exclusivamente de las decisiones y elecciones que cada cual tomó en su momento, esto tomando en cuenta que todos tendremos la oportunidad de elegir o no entregarles nuestro corazón a Cristo aceptando su salvación ya que, como dice la Biblia, “un mismo suceso acontece a bueno y a malos” (versículo 2).

Por otra parte, muchos creen que la raíz de lo que consideran éxito es consecuencia de su diligencia y esfuerzo. Hacemos esto olvidando que no tenemos la potestad de cambiar, con el solo deseo de hacerlo, el color de uno solo de nuestros cabellos (Mateo 5:36). En esta misma línea, la Palabra de Dios nos dice que “no es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes” (versículo 11), es decir que sin importar cuan habilidosos, astutos, inteligentes o esforzados seamos, el tiempo y la ocasión en la que suceden las cosas los determina Dios y solo él… puedo tener la mejor preparación física para la carrera sin embargo puede ser que por un tropiezo, caiga y una lesión en el tobillo me impida llegar a la meta… podré tener el ejército más fuerte y con el mejor armamento de guerra pero puede ser que una gran tormenta caiga e inunde mi campamento echando a perder mis municiones y debilitando a los soldados vulnerando así mi posición frente al enemigo.

¿Cuál debe ser entonces nuestra posición frente a la vida? “Todo lo que venga a nuestras manos para hacer debemos hacerlo según nuestras fuerzas” considerando que:

1. Todos hemos recibido de Dios habilidades y dones espirituales que debemos y podemos utilizar para realizar aquello que venga a nuestras manos para hacer (1 Corintios 12:8-11).

2. Todo lo que necesitamos para operar o accionar ya se nos ha dado. Más que sentarnos y limitarnos a no hacer por el hecho de no poseer debemos abrir nuestros ojos espirituales y ver con qué cosas Dios nos ha provisto para ponernos en marcha (2 Pedro 1:3-8)

3. Nuestras costumbres deben ser sin avaricia estando contentos con lo que Dios nos ha dado ya que el ha prometido jamás dejarnos ni desampararnos (Hebreos 13:5-6)

4. Debemos poner nuestra mirada en las cosas de arriba y no en las de la tierra… esta debe ser nuestra prioridad de modo que todo lo que hagamos debemos hacerlo como para Dios y no para los hombres (Colosenses 3:23)

Estimado hermano, termine este tiempo de reflexión tomando un tiempo para meditar en la grandeza y la misericordia que Dios ha tenido sobre su vida. Con esto en mente, propóngase a vivir de modo que usted pueda ver las situaciones que se le presentan, aun las más cotidianas, como una oportunidad para “hacer lo que le venga a las manos según sus fuerzas”. En efecto, esta actitud le ayudará a desarrollar el carácter de Cristo en su vida llevándolo a alcanzar la estatura que Dios espera de usted.  

Finalmente, tome un tiempo de oración y presente su vida a Dios en acción de gracias dándole la gloria y la honra a Jehová, Dios Todopoderoso, por infinita y gran misericordia y por el privilegio de entender, hoy día, que todos tenemos el potencial privilegio de servirle a él.

Lectura semanal sugerida

1. Romanos 5:1-21

2. Mateo 5:36-48

3. 1 Corintios 12:1-31

4. 2 Pedro 1:3-15

5. Hebreos 13:2-19

6. Colosenses 3:5-23

Bendiciones!!

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