Semana del 29 de marzo, 2015 - Resucitó, si, Cristo resucitó
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
  • 1
  • 2
  • 3

Resucitó, sí, Cristo resucitó

Base bíblica:  Mateo 28:1-20

1 Pasado el día de reposo,[a] al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.

2 Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella.

3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.

4 Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos.

5 Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.

6 No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.

7 E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.

8 Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos,

9 he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: !!Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron.

10 Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

11 Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido.

12 Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados,

13 diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos.

14 Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo.

15 Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.

16 Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado.

17 Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban.

18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Reflexión:

Como cada Semana Santa, los cristianos conmemoramos el sacrificio de Jesús por la salvación de todo aquel que acepta su sacrificio.  Cuando Jesús exhaló su último suspiro en la cruz y el velo del templo se rasgó nos permitió con esto acceso expedito y sin intermediarios al Padre de los Cielos.  Si lo más preciado que tiene un ser humano es su vida entonces ciertamente no hay otro modo de redimir una vida que con otro… pero entonces, cómo obtener redención para toda la humanidad?  Esta redención se obtiene con la entrega de la vida de aquel quien siendo Dios se despojó de si mismo y asumió la semejanza de hombre (Filipenses 2:5-8)… aquel Dios que estuvo desde la fundación del mundo por quien y para quien se crearon todas las cosas (Colosenses 1:15-17). 

Qué haría usted si después de haber tomado todas sus posesiones y recursos para darlos a cambio de la libertad de un prisionero al momento de recibir las llaves e ir en su rescate resulta que el prisionero no quiere abandonar el cautiverio… de hecho hasta parece sentirse cómodo con la estrechez, la inmundicia, la opresión, y la falta de libertad para movilizarse a otros lugares.  De alguna forma la escena se asemeja al momento en que, justo después de darle un baño a su perro él sale corriendo para revolcarse en el fango, y lo hace con mucho entusiasmo.

Suena inverosímil verdad?  Sin embargo cada vez que rechazamos el sacrificio de Cristo en la cruz precisamente eso es lo que hacemos, salimos corriendo para revolcarnos en el fango justo después de haber sido lavados por la sangre del único cordero que por si solo quitó el pecado del mundo (Juan 1:29).   Cada latigazo, cada golpe, cada humillación y todo su sacrificio al tener que hacerse indigno delante de Jehová Padre y Rey Eterno, pierde validez cada vez que elegimos no seguir a Cristo o cada vez que alguien que ya le había recibido se aparta de sus caminos.  Cada vez que aflora aquel Pedro que niega a su Señor aun cuando en el pasado le profesó lealtad y amor.  Y, cómo negamos a Jesús?   Lo negamos cuando:

1. Negamos nuestra naturaleza como hijos de Dios y hacemos aquellas cosas que a Él no le agradan.

2.  En el orden de prioridades Dios no está en primer lugar

3.  Pasamos de ser utensilios honrosos para pasar a ser utensilios deshonrosos

4.  Dejamos de ver la vida en Cristo como un estilo de vida y empezamos a verlo como un accesorio que podemos usar cuando mejor nos luce.

5. Pasamos de la estricta obediencia a la negociación de nuestros principios como hijos de Dios.

Amado hermano, cuidado, puede equivocarse al pensar que lo antes mencionado solo es posible en medio de aquellos que no le han entregado su vida a Cristo sin embargo, la realidad es que aun aquellos que en algún momento fueron creyentes fervientes y activos en la práctica de la fe pueden llegar a perder la orientación y aun cuando están en el camino correcto su motivación para llegar a la meta puede no ser la correcta.  Muchas veces nos involucramos tanto en la “obra” que llegamos a amar más a la obra que al dueño de la obra; nos esmeramos tanto por levantar “la obra” que hasta caemos en pecado por, según nosotros, mantener la obra a flote;  oramos por prosperidad y cuando la recibimos ya no nos queda tiempo para servir a quien proveyó sino que utilizamos nuestro tiempo para admirar y gozarnos con aquello que obtuvimos gracias a aquella prosperidad.

Al igual que a los discípulos a quienes ya Jesús les había dado instrucciones y les había advertido que sería traicionado y juzgado injustamente y que moriría pero que resucitaría al tercer día, de la misma forma a nosotros Jesús nos dejó un manual preciso con todas las instrucciones a seguir si deseamos caminar en obediencia, la Biblia.  Y no solo nos dejó el manual de instrucciones sino que además proporcionó un operario quien, si se le permite habla, intercede y dirige redarguyéndonos de justicia, juicio y pecado, este es Espíritu Santo de Dios (Juan 16:8).

Jesús espera que los que sus discípulos no solo celebren su nacimiento y su muerte sino también su resurrección y que vivan expectantes de que volverá tal y como lo prometió.  Jesús espera que así como con las dos Marías, nosotros:

1.  Miremos hacia su sepulcro y recordemos que la tumba esta vacía, esto significa que, como lo prometió, Jesús resucitó de entre los muertos.

2. Que salgamos a anunciemos que Jesús ha resucitado y que va delante de todo aquel que le recibe como Señor y Salvador de su vida

3.  Que cada día escuchemos la voz de Jesús que siempre sale a nuestro encuentro y que siempre haya alabanza y adoración de parte nuestra para Él.

4.  Que echemos fuera de nosotros todo temor y duda y salgamos a cumplir la gran comisión, hacer discípulos en todas las naciones.

Amado hermano(a), le invitamos a que reflexione en el gran sacrifico que Jesús hizo para que usted pueda tener acceso a la salvación y a la vida eterna en la presencia de Dios.  Comprométase a vivir cada día de su vida en lo futuro, dándole a este sacrificio el valor que se merece reconociendo que nadie es digno de tan grande amor pero que por gracia lo recibimos.  Determine no solo vivir su vida de acuerdo a esta premisa sino en sembrar esta semilla en el corazón de otros. 

Finalmente tome un tiempo para presentarse a Dios en oración con acción de gracia y con un corazón contrito y humillado.  Ciertamente al final de este ejercicio usted encontrará esa paz que sobrepasa todo entendimiento y será luz para otros que aun viven en medio de la oscuridad.

Lectura semanal recomendada:

  1. 1 Corintios 15:1-26
  2. 1 Corintios 15:27-58
  3. Colosenses 1:15-23
  4. Filipenses 2:1-18
  5. Juan 16:1-15
  6. Juan 16:16-33

Bendiciones,

Respuesta Bíblica.com

Who's Online

Hay 106 invitados y 21 miembros en línea

Estudios Bíblicos