Semana del 29 de junio al 5 de julio de 2014 - Venid a mi y descansad
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Venid a mí y descansad

 

Base bíblica:  Mateo 11:25-30

 

25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. 26 Sí, Padre, porque así te agradó. 27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. 28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

 

Reflexión:

 

Suena el despertador a las cuatro de la madrugada, es hora de levantarse para iniciar la faena.  Un baño, el desayuno y en ocasiones la preparación del almuerzo es lo que procede justo antes de salir de casa. Una vez en la calle inicia la lucha por llegar al destino propuesto, llámese universidad, trabajo o escuela... luego de la ardua lucha llegamos a nuestro destino y nos encontramos con que hay una cantidad importante de metas que alcanzar y pruebas que resolver… nos encontramos además con que no siempre hay cooperación, recursos, disponibilidad o disposición en el entorno para resolver y sobrepasar los obstáculos.  Nos encontramos con una especie de lucha en la que pareciésemos no estar ganando… ni siquiera pareciera que tenemos esperanzas de ninguna clase de éxito.

 

Termina el día y no vemos luces ni resultados alentadores… termina el día y nos encontramos con un panorama similar al inicio del mismo, la lucha por volver a casa es casi similar a la lucha por salir de ella.  Finalmente llegamos a casa y no siempre nos encontramos con el lugar que debería representar el oasis en el cual podríamos descansar.  Resulta que es allí en el supuesto oasis en donde están la mayor y más significativas luchas.  Pasan los días, las semanas y los meses y pareciera la situación no cambia… pereciera que todo a tu alrededor confabula para complicar más tu situación… te sientes abrumado… decepcionado…  triste… desesperado… y, como diría un antiguo personaje de televisión, ahora, ¿quién podrá defenderme?

 

Precisamente a eso vino Jesús a la tierra, para que todo aquel que estuviese trabajado y cargado encontrara descanso en él.  Independientemente de que tus cargas sean económicas, sociales, familiares o espirituales Jesús pagó un alto precio para que todo aquel que reconozca que solo no puede lograrlo pueda descansar en él.  Y si somos totalmente honestos, no hay quien nunca se haya encontrado o se vaya a encontrar en un punto en el que las situaciones escapen de su control.  En algunos aspectos de la vida podremos estar experimentando un aparente éxito… puede ser que nuestras finanzas estén en su mejor momento, o tal vez que en nuestro hogar se viva en armonía y paz… puede ser que nuestras relaciones interpersonales estén en completo balance o que espiritualmente gocemos de la presencia de Dios en nuestras vidas, sin embargo es seguro que así como Jesús vivió aflicciones nosotros también las viviremos. 

 

De hecho el mismo Jesús nos dijo que en el mundo tendríamos aflicciones pero que deberíamos confiar porque él venció al mundo (Juan 16:33).  Muchas son las promesas de Dios para los que confían y descansan en él y queremos compartir algunas con usted. 

 

1.  En la enfermedad:  Isaías 53:3-8, “Por sus yagas fuimos nosotros curados”.  Si está atravesando una enfermedad y siente que no hay esperanza, recuerde que en Cristo siempre hay esperanza.  Descanse en la paz que solo Dios sabe dar y crea por fe que por el sacrificio que Cristo hizo en la cruz usted puede ser sanado no solo físicamente sino mental y espiritualmente.

 

2.  En ansiedad y el estress:  Filipenses 4:6 “Por nada estéis afanosos”.  Si se siente triste, deprimido o estresado por alguna situación emocional o sentimental, recuerde que hay uno que mantiene sus brazos abiertos en espera de que usted recurra a él, y ese es Jesús.  En Jesús puede descargar sus sentimientos sabiendo que no será juzgado sino consolado… sabiendo que en su Palabra está la respuesta a cualquiera de sus dudas o inquietudes. 

 

3.  En la escasez:  Lucas 12:22-31 “No os preocupéis por lo que habéis de comer o beber”.  Ciertamente la Biblia nos exhorta a trabajar responsablemente para llevar el sustento a nuestros hogares (2 Tesalonicenses 3:10-11) sin embargo, si usted se ha esforzado y siente que aún sus necesidades y la de los suyos no están siendo cubiertas reenfoque su línea de pensamiento hacia la visión de Dios para usted.  Recuerde que usted es más preciado para Dios que todo el resto de su creación y si Dios procura para los animales del campo y para los árboles y la tierra, entonces más aún procurará para usted.  Permanezca en fe sabiendo que, como dijo alguien en necesidad y sus plegarias fueron escuchadas, “respiro y liberación vendrán de algún lugar” (Ester 4:14).

 

4.  En la soledad y en la tristeza:  2 Corintios 1:3 “Dios te consuela en todas tus tribulaciones”.   Dios es Dios de toda consolación.  Su Palabra es verdad y es vida.  Tal como nos dice el extracto bíblico tomado como base para esta reflexión, podemos ir a Dios todos los que estamos en tristeza y soledad porque solo en él encontraremos consuelo y descanso.  Solo en él encontraremos la capacidad de ver las cosas que no son como si fuesen, porque así las ve Dios (Romanos 4:17). 

 

5.  Cuando estamos en victoria:  Romanos 8:37 “Somos más que vencedores por medio de Jesús”.  Es importante que recuerde que todas las cosas fueron creadas por Dios y para Dios (Colosenses 1:16).  Recuerde siempre darle la gloria a Dios reconociendo que sin él es imposible alcanzar la victoria… sin él nada somos y sin él nada podemos hacer.

 

Amado hermano(a) termine este tiempo devocional reflexionando sobre su vida.  Traiga a su memoria todas las bendiciones que Dios le ha dado y de a dónde Dios lo ha rescatado.  Una vez hecho esto déle gracias a Dios por su misericordia y su amor.  Ahora descargue su corazón delante de la presencia de Dios en oración y súplicas sabiendo que él lo escucha y que ha prometido nunca abandonarlo.  Este proceso lo llevará a alcanzar el descanso en Dios y trabajará en su fe siendo ésta la que lo llevará a ver la gloria de Dios es su vida más allá de las pruebas que pueda estar atravesando. 

 

Propóngase memorizar y repetir este fragmento bíblico durante toda esta semana y conviértalo en su estandarte:  Romanos 8:35-39

 

 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito:    “Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;    Somos contados como ovejas de matadero.” Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Lectura bíblica sugerida para la semana:

 

1.  Día 1:  Romanos 8:28-39 

 

2.  Día 2:  Filipenses 4:4-20

 

3.  Día 3:  Lucas 12:22-34

 

4.  Día 4:  2 Corintios 1:3-11

 

5.  Día 5:  Isaías 53:1-12 

 

6.  Día 6: Romanos 4:13-25

 

Bendiciones!!

 

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