Semana del 27 de julio, 2015 - Jesús, nuestra unidad de medida
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Jesús, nuestra unidad de medida

Base bíblica: Lucas 6:37-45

37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

39 Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?

40 El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.

41 ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?

42 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

43 No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto.

44 Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas.

45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Reflexión:

Una regla es una herramienta que cuenta con una unidad de medida que nos permiten establecer la longitud entre dos puntos.  Para aquellos que creen en Jesús, él es la regla de medida con la que los hijos de Dios deben medirse.  Dicho de otra forma, Jesús es la unidad de medida que determina la distancia entre el hombre y su Padre Celestial, es además la unidad de medida que debiera determinar la distancia entre una persona y otra.  Jesús nos dice en Juan 14:6 que él es el camino, y la verdad, y la vida y que nadie va al Padre si no es por él… también nos dice Jesús en Mateo 22:37-30 “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente… Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Cada día tenemos interacción con otras personas entonces, si llevamos este planteamiento a la práctica encontraremos que cuando nos enfrentemos a aquel compañero de trabajo que pareciera esforzarse por hacernos quedar mal, o cuando una persona ya sea ajena o conocida le hace daño a un hijo o a algún otro ser querido, o cuando nos roban, insultan y ultrajan o nos tratan injustamente, aun cuando haya dolor, desesperación, temor o angustia en nuestro corazón, nuestra actitud debe ser la de Cristo: “Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? (Mateo 18:32-33).

Si, es más fácil dejarse llevar por las emociones y pagar conforme al mal trato que hemos recibido sin embargo, Dios nos llama a otra cosa, él espera de nosotros conforme a su Palabra en Mateo 5:44-46 “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

Una regla es además un conjunto de normas establecidas cuyo cumplimiento es de carácter mandatario para aquellos dentro de su círculo de interés.  En el caso de los creyentes, la Biblia contiene el compendio de reglas que Dios ha determinado como de carácter mandatario para aquellos a quienes ha recibido como hijos.  La Biblia nos dice en 2 Timoteo 3:16-17 “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra”.

Entonces, si pasamos de la teoría a la práctica seremos de los que, como dice la Biblia en Lucas 6:29-31 “Al que te hiera en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, no le niegues tampoco la túnica. A todo el que te pida, dale, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de la misma manera”.

Dicho de otra forma, si en la carretera un auto intenta rebasarme de modo agresivo e ilegal, yo debo bajar la velocidad y dejarlo pasar y no insultarlo y tirarle el carro a modo de protesta… a aquel que nos ha ultrajado y maltratado debemos apartarnos y perdonarlo y no buscar la forma de pagarle con el mismo maltrato y ultraje… si nuestro cónyuge abandona el hogar e inicia una relación con otra persona nosotros debemos perdonarlo buscar sanidad espiritual y no permitirnos caer en la amargura y el odio llevándonos en el camino a nuestros hijos y familiares cercanos.

En resumen, Dios nos exhorta a través de la Biblia a:

  1. No juzgar ni condenar

Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él.  Juan 3:17.

  1. Perdonar

Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo. Efesios 4:32

  1. Dar

En todo os mostré que así, trabajando, debéis ayudar a los débiles, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: ``Más bienaventurado es dar que recibir.  Hechos 20:35

  1. Buscar el bienestar de los demás

Y os exhortamos, hermanos, a que amonestéis a los indisciplinados, animéis a los desalentados, sostengáis a los débiles y seáis pacientes con todos. Mateo 10:8

Y no os olvidéis de hacer el bien y de la ayuda mutua, porque de tales sacrificios se agrada Dios. Hebreos 13:16

  1. Dar buen testimonio

Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. Colosenses 4:5-6

Apreciado hermano(a), culmine este tiempo devocional tomando un momento para reflexionar en lo leído.  Aun cuando parezca un tema trivial y poco profundo, resuelva definir cada día como el inicio del cambio en su vida, el inicio de una vida de crecimiento espiritual en el que su conducta delante frente a Dios y a los hombres sea conforme a la medida y el modelo de Cristo.  Tome entonces un tiempo para orar y presentar su vida delante de Dios, con acción de gracia y con corazón contrito y humillado.

En la vida del creyente, aun los pequeños detalles forman parte del fundamento sobre el cual caminamos cada día.

Lectura bíblica sugerida:

  1. Efesios 4:17-32
  2. Mateo 18:23-35
  3. Lucas 6:27-36
  4. 2 Timoteo 3:1-17
  5. Mateo 7:1-20
  6. 1 Timoteo 4:6-16

Bendiciones,
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