Semana del 21 de junio de 2015 - Las ovejas y el Buen Pastor
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Las ovejas y el Buen Pastor

Base bíblica: Juan 10:1-21

 De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.
2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.
3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.
4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.
5 Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.
6 Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.
Jesús, el buen pastor
7 Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.
9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.
12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.
13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.
14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,
15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.
16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.
17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.
18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
19 Volvió a haber disensión entre los judíos por estas palabras.
20 Muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿por qué le oís?
21 Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?

Reflexión:

Para que un grupo de animales o personas entren dentro de la calificación de rebaño deben cumplir con una cualidad: tener la capacidad y disposición de seguir las indicaciones de un líder. En el caso de las ovejas su pastor no es solo el que las guía sino también el que las protege y provee para ellas el cuidado y el alimento que necesitan para sobrevivir. Las ovejas aprenden a identificar la voz de su pastor y solo a ella responden... es tanta la confianza que tiene en él que a donde quiera que su voz las guía ellas le siguen. Es precisamente la figura de un rebaño de ovejas la que Jesús utilizó para establecer la diferencia entre el dueño del rebaño y el usurpador, entre las ovejas que son del redil y las que no lo son.

El dueño del rebaño conoce a cada una de sus ovejas… conoce sus particularidades, aquello que las hace diferentes las unas de las otras, el buen pastor no huye cuando viene el peligro dejando a sus ovejas desprotegidas. Las ovejas por su parte son leales y confían en su pastor… ellas no cambian de rebaño ni son indisciplinadas como símbolo de protesta porque su pastor no les ha dado el tipo de hierba que ellas pedían o porque no les permitían pastar en terrenos ajenos o cruzarse con cabras u otros animales que no son de su misma raza. Las ovejas no atienden a voces ajenas a las de su pastor, sino huyen de ellas. Dicho de otra forma, el buen pastor representa la puerta a través de la cual las ovejas obtienen protección, cobertura y provisión.

De una u otra forma todos somos partes de un rebaño y en algún momento de nuestras vidas somos dirigidos por una voz y es precisamente esta voz la que se convierte en la puerta hacia lugares, momentos o situaciones que determinan nuestras vidas… ciertamente todos hemos tenido o llegaremos a tener la oportunidad de elegir entre una voz y otra. Los que son parte del rebaño de Jesús conocen su voz cuando él los llama por su nombre, huyen de voces extrañas que no conocen,

Nos familiarizamos con la voz de una persona cuando pasamos tiempo con ella. Aprendemos a identificar no solo su tono de voz sino su acento, lo particular de su hablar y hasta su silencio, es así como llegamos a conocer la voz de Jesús cuando nos llama por nuestro nombre. Esta intimidad que se desarrolla a través del intercambio a lo largo del tiempo nos permite identificar, de acuerdo al tono en que esta determinada persona pronuncia nuestro nombre, el trasfondo de su mensaje ya sea que deseen reprendernos, animarnos, consentirnos o incluso hacernos una pregunta. Tomando en cuenta que muchas son las voces que llaman, es solo esta familiaridad la que nos permite determinar si aquel que llama a la puerta es conocido o no. Para reconocer la voz de Jesús debemos intimar con él, pasar tiempo en su presencia a través de la lectura de la Biblia, la oración, la alabanza y la congregación. Para reconocer la voz de Jesús es importante que no solo hablemos sino que también tomemos tiempo para escuchar lo que él tiene que decir. Apocalipsis 3:20 nos dice “he aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo”. ¿Conoces la voz de Jesús como para distinguir cuando es él quien toca a la puerta de modo que puedas abrirle cuando él te llama?

Por otro lado, muchas veces pensamos que podemos ser parte de un rebaño (grupo) sin que se nos pequen los modos y hábitos y idiosincrasias que los miembros tengan en común. Creemos que: podemos frecuentar amigos que liban licor y fuman y nunca sentir deseos o llegar a fumar o a libar licor… que podemos frecuentar personas que habitualmente utilizan palabras obscenas, son hostiles, sarcásticas y poco amables y que ningún aspecto de nuestra conducta se vea afectada… es como pensar que podemos entrar a una cloaca y salir sin que se nos pegue algo del hedor. Siempre que nos habituemos a una voz la vamos a seguir, el punto está en a qué voz nos estamos habituando ya que si no es a la voz de Jesús entonces cuando escuchemos otras voces ya no serán extrañas para nosotros. Dicho esto, es más prudente huir, apartarse o cerrar los oídos a estas voces extrañas que exponernos a ellas. Bien nos dice la Biblia en 1 Corintios 15:33 “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres

La buena noticia para aquellos que conocen la voz de Jesús, el buen pastor es que él su vida dio por sus ovejas… él no corre cuando viene el peligro dejándonos abandonados sino que, como a aquella mujer que iba a ser apedreada y que Jesús salio a su favor, de este mismo modo Jesús sale en nuestro favor no solo para reprendernos sino también para cubrirnos con su gracia y misericordia… y lo hizo así entregándose como pago por la redención de nuestros pecado. La Biblia nos dice que por las llagas de Jesús hemos sido nosotros curados (1 Pedro 2:24). Tampoco tiene limitaciones en sus capacidades, para Dios todo es posible (Lucas 18:27). Mucho menos promete y no cumple, por el contrario las promesas en Dios son si y son amen (2 Corintios 1:20).

Lo más dramático es que para aquellos que no conocen la voz de Dios hasta llegan a pensar que aquellos que sigues su voz están locos o que los milagros son producto del mover de demonios. Bien nos dice la Biblia en 1 Corintios 1:18 “la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos es poder de Dios”.¿Es usted parte del rebaño de Jesús? ¿Reconoce su voz y le atiende cuando él le llama?

Desarrollar la intimidad necesaria para aprender a identificar la voz de Dios por sobre todas las demás voces depende de una decisión individual y requiere de disciplina y de la constante búsqueda por conocer y obedecer la agradable y perfecta voluntad de Dios.

Siendo este precisamente uno de los objetivos principales de esta serie de reflexiones, lo invitamos a que tome la iniciativa de desarrollar hábitos espirituales como la lectura de la Biblia, la oración y el ayuno. A través de estos ejercicios espirituales usted desarrollará un carácter conforme a la imagen de Cristo (Efesios 4:10-13). Culmine este tiempo de reflexión tomando un tiempo para exaltar y alabar el nombre de Jesús, su buen pastor. Traiga a su memoria todas aquellas veces que, como buen pastor, Jesús lo rescató de las garras del lobo, que limpió sus heridas, que dio provisión cuando más la necesitaba y que lo ha sostenido en medio de su debilidad. Reconozca delante de Dios que si usted ha llegado hasta aquí es porque Dios así lo ha procurado y en su misericordia lo ha sostenido.

Finalmente tome un tiempo para orar, y con acción de gracia, eleve un clamor a Dios y además de presentarse su corazón ante él, interceda por aquellos y aquellas cosas que vengan a su mente… hágalo tomando como base la promesa de Dios en Jeremías 33:3 “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.

Lectura bíblica recomendada:

1. Apocalipsis 3:1-22

2. 1 Corintios 15:1-33

3. 1 Corintios 15:33-58

4. Mateo 18:18-37

5. 1 Corintios 10:31

6. Efesios 4:1-16

Bendiciones,
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