Semana del 19 de abril, 2015 - Nube de día, columna de fuego de noche
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
  • 1
  • 2
  • 3

Nube de día, columna de fuego de noche

Base bíblica: Éxodo 13:17-22

 17 Y luego que Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto. 

18 Mas hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto del Mar Rojo. Y subieron los hijos de Israel de Egipto armados.

 19 Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros.

 20 Y partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto.

 21 Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.

 22 Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.

Reflexión:

Abram dejó su tierra y su parentela y salió en pos de lo que Dios le había dicho.  Aún cuando esta promesa era para Abram, él no salió solo con su familia sino que también llevó un pariente, su sobrino Lot.      En este camino Abram se hizo un hombre muy rico en ganado, plata y oro, y su sobrino también vio crecer su ganado por lo que eventualmente la tierra que ambos ocupaban se hizo pequeña lo que ocasionaba contiendas entre los pastores de de Abram y de Lot por lo que Abram propuso que se separarán y le dio la oportunidad a Lot de escoger hacía donde iría.  Lot escogió lo que para él en ese momento parecía ser la tierra más fértil y Abram tomó hacia el lado contrario. Pareciera que por un momento Lot olvidó que de hecho estaban donde estaban porque Abram había recibido una dirección y no él.

Tiempo después Abram tuvo que rescatar a su sobrino Lot quien había sido tomado como rehén por los reyes que habían tomado las tierras en donde él vivía y, luego de ofrecer los diezmos al sacerdote Melquisedec y de ofrecer sacrificio, Dios además de reiterarle que le daría descendencia también le dijo, luego de que un intenso sueño lo sobrecogiera durante el sacrificio, que esta descendencia moraría en tierra ajena y que serían allí esclavisados y oprimidos por 400 años pero que a la nación que habría de oprimirlos Dios los juzgaría y que saldrían de allí con grandes riquezas (Génesis 13 -15).  Ciertamente así sucedió.  El pueblo de Israel vivió en esclavitud y, tal y como Dios lo había dicho cientos de años antes, salió de esta opresión con grandes riquezas camino hacia la tierra que él les había prometido. 

La Biblia nos dice que Dios no llevó al pueblo a través del camino más corto ya que este atravesaba la tierra de los filisteos, también enemigo del pueblo de Israel, sino que los llevó por el desierto.  La realidad es que hacia la tierra prometida siempre hay dos caminos, uno corto que normalmente implica guerras y pérdidas y uno largo que incluye procesos de aprendizaje.  Dios eligió para su pueblo el camino que incluía una larga curva de aprendizaje ya que sabía que si tenían que enfrentar a sus enemigos en una guerra ellos se arrepentirían y se devolverían a Egipto.  De hecho, al parecer 40 años de camino no fueron suficientes para que este pueblo estuviera preparado para tomar la tierra prometida ya que cuando se encontraron frente a ella su reacción fue exactamente la que Dios sabía que tendrían 40 años antes. 

Durante esos 40 años Dios guió a su pueblo por el desierto a través dos elementos, una nube de día y una columna de fuego por la noche.  Para poder seguir la dirección obviamente el pueblo tenía que mirar hacia arriba y caminar o detenerse de acuerdo al movimiento de la nube o la columna de fuego.  Para seguir la dirección correcta el pueblo tenía que mantener su mirada en estos elementos y creer en el propósito de estos.

Por un momento traslade este evento a su vida actual y considere la Palabra de Dios como aquella nube y columna de fuego que guiaba a su pueblo y que ahora quiere guiarlo a usted.  Si evalúa su situación, probablemente Dios lo ha sacado a usted de la esclavitud… de algún tipo de esclavitud: pecado, deudas, soledad, desesperación, enfermedad, pobreza o tal vez de una vida sin motivación, metas ni la esperanza de una vida eterna en Cristo Jesús.  Si usted está leyendo esto es porque está vivo… si usted está vivo es porque está en la ruta hacia la tierra prometida en algunos aspectos de su vida y en otros o a conquistado esta tierra o está caminando 40 años adicionales ya sea por que no creyó o porque fue desobediente.  Tomando en consideración su situación actual, ¿considera usted que está mirando hacia la nube y la columna de fuego?

La nube y la columna de fuego SIEMPRE están allí, la capacidad de cada persona para observarlas y seguirlas va a depender de:

1.  Creer que la nube y la columna de fuego están allí

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.  Hebreos 11:1

 

2. Que tenga los ojos abiertos.

Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. Juan 9:39

 

3.  Que sepa que la nube y la columna de fuego son aquella verdad que está allí para guiarlo.

Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:31-32

 

4.  La determinación de mantener la mirada puesta en la nube y en la columna de fuego.

Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de El soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2

 

5. Seguir la nube y la columna enfocados en el destino sin distraerse con las inclemencias del desierto

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.  1 Pedro 1:3-5

La nube y la columna de fuego solo guiaban al pueblo de Israel en el desierto mas no a los millares de habitantes que además existían en aquel entonces sobre la tierra… del mismo modo hoy día esta nube y columna solo guían y son percibidas por aquellos que han entregado su corazón a Cristo y cuyos ojos han sido abiertos a su verdad.  Aun cuando este privilegio no puede ser comprado ni es negociable sí está a la disposición de todo aquel que esté dispuesto a seguir por el camino del desierto.  La buena noticia es que este desierto no solo promete una faena extenuante y con seguras aflicciones, aquellos que deciden seguirla cuentan con la promesa de Jesús quien ciertamente aseguró que en el mundo tendríamos aflicciones que podemos confiar porque él venció al mundo (Juan 16:33).

Para llegar a la tierra prometida primero hay que atravesar el desierto… es importante mantener en mente que en el desierto no solo hay calor, bestias, amenazas y aflicción sino que también hay dirección (nube y columna de fuego), provisión (maná y codornices), milagros y prodigios (calzados que nunca envejecieron)… es en este camino en el que realmente vemos la gloria de Dios hacer posible lo que parecía (mar abierto, muros derribados).  El desierto no solo es una senda de formación y aprendizaje sino también la mejor y más grande oportunidad para ver la gloria de Dios el pleno ejercicio… es la oportunidad de, como Job poder decir “De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven”.

Apreciado lector, ¿está usted dispuesto a seguir la nube y la columna de fuego aun cuando esto signifique caminar en pos de ellas en el desierto?  Es importante que no sea ligero en su respuesta… recuerde que la Biblia nos dice en 1 Corintios 10:12-13 que “el que crea estar firme mire que no caiga… pero también nos dice que no nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla… La Biblia también nos dice "pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma" (Hebreos 10:39).

Culmine este periodo de reflexión tomando un tiempo en silencio para hacer una evaluación de su vida.  ¿Ha estado usted siguiendo la nube de día y la columna de fuego en la noche?  Tome ahora un tiempo para orar, ábrale su corazón a Dios y permita que su Espíritu Santo hable a su vida de modo que usted pueda encontrar el discernimiento, la guía y la fortaleza para levantarse y entrar en el desierto en pos de la tierra prometida.  Alégrese pues las promesas de Dios son en el sí y en él amen (2 Corintios 1:20).

Lectura semanal:

  1. Juan 9:13-41
  2. Juan 8:31-47
  3. Hebreos 12:1-11
  4. 1 Pedro 1:1-12
  5. Hebreos 11:1-40
  6. Lucas 21:7-24

Bendiciones,
Respuesta Bíblica.com

Who's Online

Hay 110 invitados y 28 miembros en línea

Estudios Bíblicos