Semana del 17 de agosto al 23 de agosto de 2014 - Al que te pida, dale
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Al que te pida, dale

Base bíblica:  Lucas 6:27-36

27 Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen;

28 bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.

29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.

30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.

31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.

33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo.

34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los
pecadores, para recibir otro tanto.

35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y
seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.

36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.

Reflexión:

Un joven quien hace años salió de su país y a quién le había ido muy bien profesional y económicamente, se encuentra con un antiguo amigo mientras caminaba por el barrio en donde había vivido durante su infancia y para su sorpresa ve que este joven estaba deteriorado y maltratado a causa de su abuso a las drogas.  La primera reacción de sus familiares quienes observaban la escena por la ventana, fue la de llamar al joven profesional para que entrara a la casa y no charlara con aquel joven quienes ellos aducían solo lo había abordado para pedirle dinero.   El joven no atendiendo a la voz de sus familiares, se detuvo a charlar con su viejo amigo y terminando la conversación sacó de su bolsillo algún dinero y se lo entregó.

Cuando entró en la casa de sus familiares todos indispuestos por lo que había sucedido le llamaron la atención diciéndole que ni siquiera debería dirigirle la palabra a jóvenes como aquel quienes ellos consideraban de mal vivir.  Para sus familiares este joven adicto a las drogas no era digno de atención ni de misericordia.  La respuesta del joven profesional los sorprendió al punto de arrancar de ellos un profundo silencio… el joven les respondió basado en el siguiente fragmento de la Biblia: “al cualquiera que te pida, dale y al que tome lo que es tuyo no pidas que te lo devuelva”.

La primera reacción de la mayoría de las personas frente a un indigente o una persona mal vestida o frente a aquel que se acerca a la ventana de su auto en un semáforo para pedir dinero es la del rechazo… la mayoría de las personas ignoran la voz y por consiguiente la solicitud de estas personas e incluso algunos los tratan con desprecio y hasta los insultan.  Sin embargo no es precisamente esta la actitud que Dios espera que tengamos frente a los que están en necesidad.  Este fragmento bíblico en Lucas 6:30 es específico cuando dice que “a cualquiera”, no al que esté bien vestido o al que esté sano o al que te pida de una u otra manera… la Palabra de Dios nos dice que al que nos pida debemos darle, esto significa que no estamos llamados a emitir juicio por sobre aquellos que nos piden… no estamos llamados a hacer evaluaciones en cuanto a qué van a hacer con el dinero.  

Por otra parte, la Palabra de Dios nos dice que Lucas 6:37 que no debemos juzgar si no queremos ser juzgados y que no debemos condenar si no queremos ser condenados y que debemos perdonar si queremos ser perdonados. Y también nos dice en Proverbios 3:27-28 que no debemos negarnos a hacer el bien a quien es debido cuando tuviéremos poder para hacerlo, y que mucho menos debemos decirle a nuestro prójimo anda y vuelve mañana cuando tenemos con nosotros que darles.  

Incluso Jesús cuando habló del juicio a las naciones dijo que llamaría herederos a aquellos que le dieron de comer cuando tuvo hambre, a quienes le dieron de beber cuando tuvo sed, a quienes lo recogieron cuando fueron forasteros, a quienes lo cubrieron cuando estuvo desnudo, a quienes lo visitaron cuando estuvo en la cárcel.  Estos son precisamente los que hicieron todo esto no a Jesús sino a los que él llamaba sus hermanos más pequeños, es decir a aquellos en escasez y con necesidad (Mateo 25:31-46).

Aquellos que nos consideramos cristianos debemos hacer lo posible por alcanzar precisamente a aquellos a los que, por su situación de enfermedad, pobreza, adicción, hambre o cualquiera que sea su limitación, son más vulnerables.  El cristiano es precisamente aquel quien debe reflejar luz de Cristo al mundo.  Aun cuando nuestra situación económica sea limitada, como hijos de Dios siempre habrá algo que podamos compartir con otros.  Así como hizo Pedro en la entrada del Templo la Hermosa frente a aquel cojo de nacimiento.  En aquel entonces Pedro le dio a aquel hombre de lo que tenía, su fe a través de la cual éste pudo ser sano.  Así como Pedro poseía del Espíritu Santo de Dios junto con los dones que éste le había dado, así mismo cada cristiano posee dones que puede utilizar para ser de bendición a aquel que está en necesidad.  Muchas veces, una palabra de bendición en el momento oportuno es más valiosa que todo el oro del mundo.

Queremos invitar a todos los lectores de nuestros estudios bíblicos a que durante los próximos diete días elija a una, dos o tres personas y que las bendiga ya sea con dinero o con una palabra de bendición.  La invitación es para que esta actividad sea intencional.  Es importante que ponga en oración esta actividad y en el proceso pídale a Dios que los guíe hacia las personas que él quiera bendecir.  Mantenga sus ojos naturales al igual que sus ojos espirituales abiertos y verá como al final de este periodo usted habrá iniciado un hábito que no solo será de bendición para la vida de otros sino para la suya propia también.

Lecturas sugeridas:
1.  Mateo 25:31-46
2.  Lucas 6:37-45
3.  Hechos 3:1-10
4.  Mateo 15:21-28
5.  Marcos 8:1-10
6.  1 Reyes 17:7-24

Bendiciones!!

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