Semana del 15 al 21 de junio de 2014 - Herencia de Dios son los hijos
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Herencia de Dios son los hijos

Base bíblica: Salmos 127:1-5

Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño. He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.

Reflexión:

En muchas partes de América Latina se celebra el día del padre durante el mes de junio y el día de las madres en el mes de mayo o diciembre. Es en estas fechas que la mayoría de las personas aprovecha para tener un detalle con sus padres, abuelos y, en general, con todos los que han sido o aún son padres y madres. Dentro de este contexto, un padre o una madre no es solo el progenitor sino aquel que ha sido parte importante del desarrollo físico, social o espiritual de un individuo. Un padre o una madre es aquel que representa una figura de autoridad o modelo formativo para una persona.

El modelo primordial de padre lo encontramos en Dios quien al crearnos a su imagen y semejanza plantó en nosotros la semilla que debe dar como fruto un padre cuyo objetivo principal es el soporte, provisión y desarrollo de sus hijos. Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Con amor eterno nos ha amado Dios y nos ha extendido su misericordia (Jeremías 31:3), es este modelo de amor que un padre (o madre) debe mostrarle a su hijo.

Desde el punto de vista de los hijos, el modelo primordial es el de Jesús quien obedeció a su padre hasta la muerte y muerte de cruz (Filipenses 2:8). A lo largo de la Biblia encontramos las expresiones de amor y unidad que Jesús expresó hacia su padres… era a él a quien recurría en momentos de soledad, de tristeza y de angustia (Marcos 14:36; Juan 17:1-26; Marcos 15:34; Mateo 11:25-26).

Entonces, si el modelo primordial de un padre excepcional es Jehová Dios y el del mejor de los hijos es Jesús, ¿cuál es el modelo de familia que podemos seguir? La Biblia nos presenta el siguiente modelo:

1. Una familia cuya base y fundamente es Dios.

La Biblia nos dice que si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican, dicho de otra forma, los padres, como figuras formativas deben ubicar a Dios como cabeza de su hogar aún por encima de ellos mismos siendo ellos el instrumento de Dios para guiar con sabiduría la familia. Al reconocer a Dios como cabeza del hogar establecemos su Palabra como fundamento siendo ésta en extremo poderosa.

2. Una familia que sepa y aprenda a descansar en la Palabra de Dios y en sus promesas.

El versículo 2 de este Salmo nos exhorta a recordar que “por nada debemos afanarnos sino que nuestras necesidades deben ser elevadas a Dios en toda oración y ruego con acción de gracias para que la paz de Dios gobierne nuestros corazones (Filipenses 4:6-7)

3. Una familia que reconoce que los hijos son herencia de Dios.

La Palabra de Dios nos dice en Proverbios 22:6 “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. Es de este modo que los padres, como cabeza de la familia e instrumento de Dios deben plantar la buena semilla sabiendo y confiando en que, en su tiempo dará el fruto deseado. La Biblia nos dice que, aquel que vive bajo esta premisa es llamado “bienaventurado” (versículo 5). Si los padres de familia crían a sus hijos bajo este parámetro entonces sus enseñanzas y dirección estarán orientados no solo hacia el crecimiento físico e intelectual de sus hijos sino primordialmente hacia la instrucción y el crecimiento espiritual de sus hijos llevándolos así al conocimiento de la verdad en Cristo Jesús. Por otro lado, si los hijos se consideran a sí mismos como herencias de Dios entonces sus decisiones y el camino a seguir dependerán de la dirección que éstos reciban de Jesús reconociéndole a Él como Señor y Salvador.

Finalmente, la visión de éxito de una familia debe girar en torno al cumplimiento de la voluntad de Dios para sus vidas y no al modelo de éxito que nos vende la sociedad actual ya que los eterno debe ser de mayor valor que lo momentáneo.

Amado hermano, finalice este tiempo devocional tomando un tiempo para reflexionar en nuestra posición como hijos y/o como padres de familia. Sea cual sea su posición, defina una perspectiva de vida de acuerdo al tipo de familia que Dios espera de usted. Tome un tiempo de oración y interceda por su familia y propóngase en hacer los esfuerzos necesarios para ganar a su familiares y parientes para Cristo.

Lectura semanal recomendada:

Día 1: Juan 3:16-21

Día 2: Jeremías 31:1-26

Día 3: Filipenses 2:1-11

Día 4: Juan 17:1-26

Día 5: Mateo 11:25-30

Día 6: Filipenses 4:1-9

Nota: Al finalizar su lectura diaria tome un tiempo para reflexionar en lo leído y establezca las relación entre los retos que se les presentaron al final del devocional semanal. Permita que Dios le hable a través de la lectura y tome un tiempo para orar e interceder por aquellas peticiones que tenga en su corazón.

Bendiciones!!

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