Semana del 14 de septiembre, 2015 - A Jesús, solo a él debemos escuchar
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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A Jesús, solo a él debemos escuchar

Base bíblica: Mateo 17:1-13

1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;
y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.
Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.
Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.
Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.
Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.
Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.
Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.
10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?
11 Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas.
12 Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.
13 Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.
 
 
Reflexión:
 
 
Usted ha recibido un costoso y sofisticado equipo de sonido, lleno de entusiasmo, se apresura a llegar a casa y saca el aparato de la caja y empieza a ensamblarlo.  Al abrir la caja nota que hay un manual de instrucciones con una gran nota de felicitaciones por haber adquirido el equipo y justo abajo una línea que dice: “lea cuidadosamente el manual del usuario antes de poner a funcionar el equipo. 
 
 
Usted inicia la lectura del manual pero minutos después su entusiasmo y el de los que están a su alrededor le impulsan a ir directamente a la instalación y puesta en funcionamiento del equipo.  Saca el equipo de la caja y se pone en marcha, algunas voces a su alrededor lo incentivan a seguir, otras alaban su actitud intrépida y otros hasta le ofrecen ayuda alegando haber hecho un trabajo similar de manera exitosa en el pasado.  Una vez terminado el ensamblaje del equipo usted lo conecta a la toma de corriente solo para darse cuenta de que no se pone en marcha.  Molesto por lo sucedido, lo primero que hace es llamar a la tienda en donde le entregaron el equipo para hablar con el personal de soporte técnico ya que, siendo un equipo tan sofisticado lo mínimo que usted espera es que ellos solucionen el problema y hagan que el equipo funcione. 
 
 
Luego de algunos minutos de espera, un operador toma la llamada y escucha toda sus exigencias e incluso conjeturas del posible daño.  Luego de escuchar su intensa descarga verbal el operador le hace una pregunta: ¿leyó usted el manual del usuario completo?  Resulta que en las indicaciones explicaban que para que el equipo funcionara, luego del ensamblaje había que quitar un sello de seguridad que impedía que el aparato funcionara hasta que estuviese debidamente ensamblado.   Además de graciosa esta especie de parábola ilustra el modo en que vivimos  y manejamos el regalo de salvación que Cristo compró a precio de sangre para nosotros.
 
 
Algunos al igual que el personaje principal de la historia quien recibió el regalo pero no quiso leer ni mucho menos seguir las instrucciones de uso ya que pareciera que, como no pagó el precio real del artículo entonces no le importar si el regalo se arruina por el mal uso… este es el tipo de creyente que ha recibido las buenas nuevas de salvación y ha aceptado a Cristo como su salvador pero no muestra interés por  leer ni aplicar la Palabra de Dios.   Otros son de los que creen conocer más el regalo que quien lo creó así que, como no han experimentado consecuencias adversas por sus acciones entonces no solo van por la vida por el camino errado sino que hasta intentan llevar a otros por este mismo camino… esos son aquellos que son miembros de las iglesias e incluso participan activamente en las diversas actividades pero tienen su propio concepto de lo que debe ser la vida del creyente, más allá de lo que dice la Biblia, y aunque estén errados, deciden permanecer en su error  e incluso se esfuerzan por atraer a otros a que compartan con ellos.
 
 
No podemos dejar de mencionar al grupo que aplaude o apoya todo lo que ven sin hacer un esfuerzo por discernir o medir las posibles consecuencias de sus acciones… estos son de los creyentes que parecieran prestar oídos a cualquier voz que parezca a la de Jesús, y aunque no lo sea, hasta aplauden y apoyan las iniciativas de estas otras voces.  A qué grupo perteneces tú?
 
 
En el caso de la referencia bíblica utilizada como base de esta reflexión, los discípulos de Jesús vieron a su Maestro acompañado de dos personajes que representaban figuras de gran autoridad dentro de la comunidad judía tanto así que su primer reacción fue la de crear aposento tanto para Jesús como para Moisés y Elías como si ahora ya no solo fuesen relevantes las palabras de Jesús sino también la de sus otros dos acompañantes… ya no solo iban a escuchar las palabras del autor del manual sino que ahora se disponían a dar igual preponderancia a otras dos figuras que, aunque eran buenos modelos, no eran la voz que Dios había dispuesto para ellos… oportuna fue la reacción de Dios cuando en respuesta a la actitud de Pedro, habló desde los cielos y les dijo “este es mi hijo amado en quien tengo complacencia, a él oíd”.
 
 
Muchas veces, nosotros de igual forma ponemos en un lugar de igual preponderancia a quienes Dios utiliza para hablarnos o para bendecirnos e incluso nos convertimos en fanáticos de la herramienta más que en seguidores de la mano que la utiliza.  Esto no significa que no debamos honrar a los que Dios utiliza para bendecirnos o a nuestros líderes dentro de la iglesia, lo que significa es que nuestra postura debe ser la misma que usó Pablo cuando dijo “sed seguidores de mí como yo lo soy de Cristo” (1 Corintios 11:1), es decir que si seguimos a nuestros líderes espirituales es porque ellos son a su vez seguidores e imitadores de Cristo.
 
 
Siendo Dios el creador de todas las cosas, no es él el mejor para determinar y definir cómo se utilizan cada una de ellas?  Si Dios es el dador de la vida, no le parece que lo justo es que él también debiera ser quien defina como debemos vivirla?  Si Dios creó al hombre y a la mujer e incluso su sexualidad, no le parece oportuno que con ellos también haya creado las normas de convivencia en pareja?
 
 
Lamentablemente los medios de comunicación nos venden una realidad distinta a la que la Biblia nos presenta, nos venden una realidad en la que lo que ellos llaman amor es la excusa perfecta para fornicar, adulterar, mentir y hasta asesinar.  Es común la historia juvenil romántica en la que una pareja de adolescentes se aman tanto que deciden demostrarse su amor a través del sexo,  la Palabra de Dios sin embargo, condena la fornicación ya que a la luz de la voluntad de Dios el sexo está reservado exclusivamente para el matrimonio: “porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús; pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios. (1 Tesalonicenses 4:2-5).
 
 
No es menos común la temática clásica de las telenovelas: la chica humilde que llega a trabajar a una casa de personas adineradas y se enamora de la cabeza de la familia, que además también está casado pero con una mujer egoísta lo cual hace parecer justificable el adulterio… o la historia de aquel hombre que, estando casado se encuentra con el amor de su juventud, a quien el califica como el amor de su vida, que de paso también está casada, y ambos terminan por abandonar sus matrimonios para vivir aquel amor perfecto. Con respecto a esto, la Biblia nos dice en Malaquías 2:13-14, 16 “Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano. Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto… Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales. 
 
 
Y no podemos dejar de mencionar la historia en la que el apuesto galán asesina a todos los malvados solo por que debe salvar al mundo, o como la chica hace hasta lo imposible por llegar a tener mucho dinero, o como una joven después de haber robado toma aquello que no es suyo y lo comparte con su mejor amiga solo para demostrarle el valor de la amistad… En cuanto a esto, 1 Corintios 6:9-10 nos dice “¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios”.  Y, no es que el entretenimiento en los cines sea pecado sino que muchos, cuando no mantienen una relación de intimidad con Dios se ven seducidos de tal forma que toman el mundo de la ficción como un modelo de vida a seguir.
 
 
Como creyentes aun cuando no somos de este mundo, estamos en él por lo que cada día somos bombardeados con todo aquello que el mundo ofrece… es precisamente en medio de ese escandaloso bombardeo que la voz de Dios puede menguar en el corazón de aquellos que en ocasiones, de modo casi imperceptible, bajan el volumen de lo espiritual dejando espacio para el mundo levante su voz.
 
 
¿Cómo asegurarnos entonces de escuchar la voz de Jesús por sobre la voz del mundo?
 
 
1.  Manteniendo el enfoque correcto.
 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.  Colosenses 3:2-3
 
 
2.  Reafirmando cada día nuestra vocación como discípulos de Cristo.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?  Mateo 16:24-26
 
 
3.  Reconociendo nuestra capacidad de pecar
Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.   1 Corintios 10:12-13
 
 
4.  Desarrollando hábitos espirituales como la oración, la lectura de la Biblia y el congregarnos con otros creyentes.
Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.   No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno.   Absteneos de toda especie de mal.  
1 Tesalonicenses 5:16-22
 
 
5.  Fortaleciéndonos en fe
No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.  Porque aún un poquito y el que ha de venir vendrá, y no tardará. mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma.  Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
Hebreos 10:35-39
 
 
Apreciado lector(a), termine este periodo de reflexión tomando un tiempo en silencio para pensar en lo que ha leído y medite en cuál es el mensaje que Dios desea hacerle llegar a usted específicamente… lleve lo leído a su vida personal y determine hacer los ajustes necesarios para mejorar su relación con Dios.
 
 
Esperamos que esta reflexión sea de bendición para su vida.

 
Lecturas sugerida:
 
1.  1 Tesalonicenses 4:1-12
2.  Colosenses 3:1-25
3.  Mateo 16:13-28
4.  1 Corintios 10:1-22
5.  Hebreos 10:26-39
6.  1 Tesalonicenses 5:12-24
 
Bendiciones,
Respuesta Bíblica.com

 

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