Semana del 14 al 20 de septiembre de 2014 - Cuidado con los falsos profetas
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Cuidado con los falsos profetas

Base bíblica: Judas 1:3-23

3 Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

5 Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.

6 Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día;

7 como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

8 No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.

9 Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.

10 Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales.

11 !!Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.

12 Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados;

13 fieras ondas del mar, que espuman su propia verg:uenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.

14 De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares,

15 para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.

16 Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.


17 Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo;

18 los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.

19 Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.

20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,

21 conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

22 A algunos que dudan, convencedlos.

23 A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.

 

Reflexión:

El pueblo de Israel, en su caminar hacia la tierra que Dios les había prometido, había enfrentado y vencido a pueblos cercanos a Moab. Viendo Balac, rey de Moab, que su pueblo corría el mismo peligro, decidió enviar por un conocido profeta llamado Balaam para que profiriera maldición en contra del pueblo de Israel. Para aquel entonces, la palabra de un profeta era muy respetada ya que se asumía que éstos eran autoridades impuestas por Dios. Para el pueblo de Israel, la figura del profeta estaba bien definida ya que ellos habían sido instruidos por Moisés en cuanto a las cualidades, responsabilidades e investiduras de un profeta, mas sin embargo para los habitantes de los pueblos paganos este concepto era entendido de un modo muy distinto.

Prueba de esto es que el rey Balac, envió a buscar a Balaam para que maldijese al pueblo de Israel pasando por alto que Jehová era precisamente el Dios de Israel y no el de Moab. Da la impresión de que Balac esperaba que con regalos podría comprar la voluntad del profeta y de que la voluntad de este mismo profeta podía ir por encima de la voluntad de Dios de modo que si el profeta se sentía satisfecho con los regalos éste le pediría a Dios y Dios le obedecería aun en contra de los intereses de su propio pueblo (Números 22, 23 y 24).

Aún más relevante que la figura del rey Balac en esta historia, es la participación de Balaam. De acuerdo a lo que relata la Biblia, Balaam era dado a practicar la hechicería (Números 24:1) así que no es de sorprender que el rey hubiese pensado en la posibilidad de que Balaam accediera a su petición de maldecir al pueblo de Israel de modo que el pudiese ir contra ellos y vencerlos en batalla... era evidente que Balaam no tenía problemas con torcer las reglas. Por otra parte, de alguna forma Balac reconocía el poder de Dios ya que sabía que si Balaam maldecía al pueblo de Israel de parte de Jehová, el pueblo de Israel no tendría posibilidades para vencerlo en batalla. Balac además sabía que Dios respaldaba a sus profetas, en lo que no estaba claro era en quién era o no un verdadero profeta de Jehová (Números 22:5-6).

Más adelante en el relato vemos como Balaam insistió en reiteradas ocasiones, en persuadir y manipular la situación a su favor de modo que Jehová cambiara su decisión y maldijera a su propio pueblo. A simple vista pareciera que Balaam olvidaba quien era Dios. Es increible ver como intentaba utilizar sus malas prácticas para persuadir aun a Dios. Es particularmente increíble observar como ni aún después de haber sido reprendido por un ángel y de haber escuchado hablar a un asna producto de su desobediencia, Balaam persistía en actuar de acuerdo a sus propios intereses.

Si analizamos la conducta de Balaam podemos hacer un marco de referencia para evaluar si un profeta viene o no en nombre de Jehová. Primeramente Balaam practicaba la hechicería (Números 22:7; 24:1), cosa que desde entonces y hasta nuestros días es abominación ante los ojos de Dios (Deuteronomio 18:9-14).   Hoy día, muchos son los que proclaman ser enviados por Dios… muchos son los que afirman poseer un mensaje de Dios que solo ellos conocen y que solo ellos están en la capacidad de compartir. Sin embargo es importante recordar que la Biblia nos dice en 2 Pedro 1:19-21 que ninguna profecía es de interpretación privada y que además nunca una profecía es traída por voluntad humana. Esta palabra nos hace ver que Dios habló a través de Balaam (a pesar de que sus prácticas no eran de su agrado y de que él no mostraba el testimonio de un hombre santificado para Dios) ya que, el ser quien era lo hacía el mejor candidato para llevarle a Balac el mensaje de lo que Dios haría con él y su pueblo ya que el rey Balac confiaba en él y lo tenía en gran estima (Números 24:14-24).

Otro aspecto a resaltar era el deseo de Balaam por obtener gratificación propia. Cuando el rey envió por Balaam a los ancianos de su pueblo, también envió con ellos el pago por sus servicios de adivinación y, a causa de su negativa, poco tiempo después le envió la promesa de que, si accedía a su petición, él como rey lo honraría grandemente (Números 22:16-17). En ese momento Balaam no pensó en que, si Dios accedía a su petición muchos morirían… no, Balaam prefirió insistir una y otra vez a ver si Dios cambiaba de opinión. De igual manera hoy día muchos son los que anteponen sus intereses personales por encima del bienestar colectivo. Dicen ser dueños de un mensaje especial o de un método que promete bendiciones instantáneas… prometen salvación, liberación y/o sanidad a través de rituales y prácticas que no están para nada citadas en la Biblia. Es claro que esto no es exclusivo de nuestra época ya que Pablo nos exhorta en esta línea en Filipenses 1:15-18 diciéndonos que independientemente de cuáles sean las motivaciones de aquellos, la gloria siempre será de Dios… ciertamente sin importar quién siembre la semilla o quien riegue, o cual sea la motivaciones de los agricultores, el crecimiento solo lo puede dar Dios.

Para finalizar, no podemos dejar escapar el hecho de que a pesar de que Balaam creía y conocía el poder de Dios aun así persistía en sus prácticas abominables. Es evidente que Balaam conocía de Jehová ya que en lo único en lo que permaneció firme fue en su respuesta hacia las peticiones del rey de Moab… su respuesta siempre fue: “no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios para hacer cosa chica ni grande” (Números 22:18). Bien nos dice la Biblia en Santiago 2:19 que los demonios creen y tiemblan.   De igual forma, hoy día, existen muchos que se hacen llamar siervos, profetas, discípulos y hasta ministros de Dios aun siendo dados a prácticas abominables… muchos de estos ofrecen en venta artículos que dicen ser de la época de Jesús con la excusa de que los que lo utilizan obtendrán los favores que pidan… otros ajustan las Palabras de la Biblia a su conveniencia e invitan a los que la escuchan a aportar sumas de dinero en forma de pactos o compromisos llevando a los que lo otorgan a asumir que obtendrán aquello que piden.

La Biblia es clara con respecto a cómo debemos manejarnos alrededor de falsos profetas. La Biblia nos invita a:

1. Edificarnos sobre nuestra fe: esto, es perseverar en nuestro crecimiento espiritual

2. Orar en el Espíritu Santo: esto es, orar a Dios permitiendo que sea su Espíritu Santo quien os guíe en el proceso

3. Conservarnos en el amor de Dios esperando su misericordia: el conservar el amor de Dios y esperar su misericordia nos lleva a recordar que nuestra posición como hijos de Dios es amar a aquellos que viven en el error. Este amor a su vez debe llevarnos orar e interceder por estas personas de modo que ellos también alcancen la misericordia de Dios.

4. Convencer a los que dudan de la Palabra de Dios: esto es procurar ser luz que guié fuera de la oscuridad a aquellos que aun dudan.

5. Salvar a otros arrebatándolos del fuego: procurar que aquellos que están expuestos a falsos profetas conozcan la verdad de Cristo.

6. Tener misericordia de los que persisten en su error y apartarnos de ellos: finalmente, actuar en sabiduría sabiendo cuando apartarnos de aquellos que persisten en su error.

Estimado hermano (a), la finalidad de esta reflexión es de motivarlo a usted a ejercitar el discernimiento que el Espíritu Santo de Dios le otorga. Es importante que usted guarde su corazón ya que de él mana la vida (Proverbios 4:23). Termine este tiempo de reflexión tomando un tiempo para orar.   Como parte de su oración pídale a Dios el discernimiento de espíritu necesario para identificar lo que no viene de él.  

Lectura semanal recomendada: Números capítulos 22, 23 y 24

Bendiciones!!

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