Semana del 11 de enero, 2015 - La oración medelo
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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La oración modelo

 Base bíblica: Mateo 6:5-15

5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Reflexión:

La comunicación como tal está constituida por 5 elementos: el emisor, el mensaje, el canal, el receptor y el código. El emisor es quien envía el mensaje; el mensaje es lo que se comunica; el canal es el soporte a través del cual se transmite el mensaje; el receptor es quien recibe el mensaje y el código es el conjunto de signos y reglas que reconocen tanto el emisor como el transmisor. El que dos personas interactúen o incluso hablen no implica necesariamente que se está dando la comunicación… de hecho, la comunicación no se da si los cinco elementos no hacen parte del proceso. Por ejemplo si se encuentran dos personas que no hablan el mismo idioma y no utilizan ninguna seña para expresarse entonces por más que se hablen el uno al otro no se va a dar la comunicación.

Partiendo por el principio de que orar es hablar con Dios y que es a través de la comunicación que el ser humano expresa sus ideas, sentimientos, necesidades y deseos entonces podemos decir que es este uno de los vínculos principales entre Dios y su creación. El término oración proviene del latín “oratio” y gramaticalmente es una unidad de sentido es decir que es una palabra o conjunto de palabras que expresa una coherencia gramatical completa… esto implica de algún modo que para que sea una oración debe guardar coherencia en su estructura y debe tener propósito.

El nuestra comunicación con Dios muchas veces somos como bebes recién nacidos que se expresan a través del llanto, gestos o ruidos cada vez que sienten alguna incomodidad o tienen alguna necesidad. Otras veces somos como aquel orador que se para frente un estrado, emite un discurso y al final sencillamente se retira sin escuchar comentario alguno. Ciertamente tanto el bebé como el orador del discurso utilizan todos los elementos de la comunicación sin embargo dejan de un lado el efecto que ésta debe proveer, la retroalimentación… sí, tomamos tiempo para vaciar nuestro corazón delante de Dios expresándole todos nuestros anhelos, sueños y necesidades y luego de rogar, pedir, muchas veces hasta exigir y algunas veces luego de dar gracias nos levantamos y seguimos con nuestra rutina sin darnos cuenta de que aquello fue un monólogo ya que no le dimos oportunidad a Dios de contestar… no aguardamos en silencio para escuchar la opinión ni la respuesta del Todopoderoso. Ni que decir de aquel que está presto a escuchar pero que en su comunicación el mensaje es confuso o mal estructurado (solo pide, pide y pide para él… y no pide de acuerdo a la voluntad de Dios) o que utiliza canales de comunicación evidentemente inapropiado. Este fue el caso de aquel fariseo quien oraba a Dios mientras observaba a un publicano… en su oración el fariseo le decía a Dios:te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;

ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano”… mientras dentro de sí mismo el publicano no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, que soy pecador (Lucas 18:9-14).

¿Cuál es nuestra actitud cuando oramos? ¿Cómo es nuestro mensaje y cómo es el código que utilizamos cuando hablamos con Dios? ¿Acaso vemos a Dios como un empleado al cual le solicitamos todo lo que deseamos? ¿Hacemos reclamos en vez de súplicas porque sentimos que somos merecedores y no como quien recibe misericordia?

Jesús nos dejó el modelo perfecto de oración… si lo analizamos vemos que no esta constituido por prosa enriquecida con términos rimbombantes, muy por el contrario la oración modelo es clara, sencilla y precisa. Desde este punto podemos observar que la oración descansa sobre una serie de principios:

1. Fe.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Hebreos 11:6

Sabiendo que la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, cuando iniciamos la comunicación con Dios lo hacemos creyendo que aunque no es una persona que podamos ver él existe y nos escucha y está presto a responder.

2. Interacción.

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Santiago 4:8

La oración supone que hay un acercamiento así como un intercambio de ideas y sentimientos entre el que ora y aquel a quien ora. Esta comunicación se inicia al momento en que quien ora abre un canal de comunicación y espera una respuesta de Dios quien, como consecuencia se acerca a él.

3. Dependencia

Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:32-33

La oración además supone dependencia ya que, quien ora, lo hace en búsqueda de aquel ser supremo, Dios, quien tiene control de todas las cosas, quien es omnipotente, omnisciente y omnipresente y en quien puede hallar refugio y cobertura.

4. Intimidad

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Mateo 6:6

A parte de la oración que hacemos por nuestro prójimo o con otras personas la oración parte del fundamento de que solo Dios conoce lo que hay en el corazón del que ora y que a parte de la comunicación de modo colectivo debe existir aquella en la que, en la intimidad, el que ora pueda comunicar aun lo que en público no puede o no se siente cómodo en decir.

5. Descanso

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28

Quien ora debe saber que su enunciado ha sido escuchado y que por consiguiente puede descansar en aquel que es Todopoderoso para hacer todas las cosas y dar más abundantemente de lo que el que ora pide (Efesios 3:20). Quien ora debe saber que aunque su carga parezca pesada, Jesús está a su lado para sostenerlo proveerle esa paz que sobrepasa todo entendimiento y que solo en la presencia de Dios se puede alcanzar.

Amado hermano(a), no hay mística en la oración, ésta debe ser una apertura en la comunicación entre el hombre y su creador. Más que un modelo repetitivo y sin contexto la oración debe emanar desde el fondo de nuestro ser y debe expresar primeramente exaltación a Dios reconociendo su autoridad y supremacía; gratitud porque todo es de Dios y nada merecemos así que si tenemos vida he allí ya un gran regalo; ruego por lo que se espera recibir sin dejar de expresar nuestro sometimiento a la voluntad divina de Dios ya que él es sabiduría en si mismo y conoce mejor que nosotros lo que nos conviene; el perdón por nuestros pecados no sin antes nosotros expresar perdón hacia quienes nos han ofendido y sometimiento a la cobertura de Dios sabiendo que el que habita al abrigo del Altísimo, mora bajo la sombra del Omnipotente (Salmos 91:1).

En esta línea, considere estos versículos:

Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:16-18

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:6-7

Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye.

1 Juan 5:14

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Jeremías 29:11-13

Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

Marcos 11:23-26

“Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.”

Jeremías 33:3

Finalice este tiempo de reflexión tomando unos momentos para relajarse y meditar en como ha sido su comunicación con Dios. Resuelva a partir de ahora desarrollar el hábito de la oración no como un rito sino como una práctica constante recordando que Dios siempre está a su lado y que así como usted puede tomar tiempos destinados exclusivamente a la oración ya sea en la intimidad de su hogar a solas y/o en compañía, también puede comunicarse con Dios a lo largo de todo su día a través de sus pensamientos o en un tono de voz que solo usted pueda escuchar. Una vez hecho esto, tome un tiempo para orar de acuerdo a lo aprendido dejándose guiar por el Espíritu Santo de Dios quien además intercede por usted (Romanos 8:25-27).

Lectura bíblica sugerida:

1. Lucas 18:1-14

2. Mateo 6:25-34

3. Salmos 91:1-16

4. 1 Tesalonicenses 5:12-24

5. Filipenses 4:1-9

6. Hebreos 4:1-16

 

Bendiciones!!!

 

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