¿Qué hacer con un empleado perezoso? ¿qué dice la Biblia acerca de esto?
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¿Qué hacer con un empleado perezoso? ¿qué dice la Biblia acerca de esto?

Entendemos como empleado a una persona a quien se le ha dado empleo y a quien se le reconocen honorarios y prestaciones económicas por el mismo. Al momento de iniciar una relación laboral ambas partes deben dejar plasmado (de preferencia por escrito) cuales son las reglas del juego: cuál va a ser el salario, el horario, y lo más importante, cuáles van a ser las funciones que debe desempeñar y qué se espera de él en términos de destrezas, habilidades y calidad del servicio prestado. Si todo esto queda claro desde el inicio de la relación laboral, al momento de lidiar con los conflictos que se puedan presentar se puede apelar a aquel acuerdo que ambos pactaron desde el inicio de la relación obrero patronal.

La realidad es que sin importar a cuantos acuerdos se puedan llegar y cuan claras sean las reglas y las normas a seguir en el entorno laboral, las posibilidades de encontrarse con un empleado perezoso no desaparecen. Esto es así porque no todo el mundo considera el trabajo como “una bendición de Dios”. Cuando Dios creó al hombre lo puso en el huerto del Edén para que lo cuidase y lo labrase (Génesis 2:15). Esto es trabajo. Debemos recordar que “toda buena dádiva y todo don perfecto proviene de lo alto” (Santiago 1:17), otra vez, esto incluye el trabajo. El trabajo es “una buena dádiva”. A través del trabajo el ser humano se convierte en una herramienta en las manos de Dios para cuidar y labrar la tierra, en toda su extensión. A través del trabajo el ser humano pueda llevar sustento y provisión a su hogar. Bien nos dice la Palabra de Dios en 2 Tesalonicenses 3:10 “Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.”

Entonces, ¿cómo lidiar con un empleado perezoso? La Palabra de Dios nos da algunas recomendaciones:

1. Exhortarlos haciéndoles ver que el perezoso no agrada a Dios. Muchas veces un empleado perezoso es simplemente un individuo desmotivado y desconocedor del propósito de Dios para su vida. La Palabra de Dios nos exhorta a predicar la palabra; a instar a tiempo y fuera de tiempo; a redarguir, reprender y exhortar con toda paciencia y doctrina (2 Timoteo 4:2).   Esta debe ser nuestra primera reacción ya que como hijos de Dios somos hechos a su imagen y semejanza y esto es de este modo en que Dios trabaja con nosotros también. Él primeramente nos exhorta a través de su Palabra la cual nos redarguye y nos lleva hacia el arrepentimiento. Debemos empezar por motivar al individuo haciéndole saber que el trabajo es una bendición de Dios.

2. Amonestarlos. 1 Tesalonicenses 5:14 “También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos”. Esta amonestación debe ser hecha con firmeza pero con respeto recordando la Palabra de Dios en Efesios 6:9 que nos exhorta a darles un trato digno y a no amenazar a nuestros empleados ya que nuestro Dios es también el Dios de nuestros empleados y él no hace acepción de personas.

La amonestación es importante ya que todo líder también deberá dar cuentas a Dios por lo que él haya puesto en sus manos y esto también incluye a los subalternos o empleados. Ezequiel 33:7-9 nos dice que: “A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida.  Esto es recordando que más allá de toda relación laboral nuestra prioridad debe ser el procurar la salvación del alma de todos los que nos rodean.

3. Despedirlos, es decir dar por terminada la relación laboral si no se apartan de la conducta por la cual han sido antes amonestados.   Esto de acuerdo a 2 Tesalonicenses 3:6 “Hermanos, en el nombre del Señor Jesucristo les ordenamos que se aparten de todo hermano que esté viviendo como un vago y no según las enseñanzas recibidas de nosotros”. Es importante realizar el proceso en este orden: primero exhortar y luego amonestar dándole al individuo la oportunidad de cambiar de actitud y si este no cambia entonces terminar la relación laboral ya que debemos procurar estar en paz con todos (Romanos 12:18)

Proverbios 10:26 nos dice que “Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean”. Si los correctivos no se toman a tiempo, la relación laboral se puede convertir en un verdadero círculo de opresión para el empleador. En este proceso es importante guardar nuestro corazón de raíces de amargura y rencores. 2 Tesalonicenses 3:15 nos dice que: “Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano”.

Comentarios

Seudónimo: Colo
País desde origen: Colombia
Comentario:

Soy cristiano y tengo un pequeño negocio que Dios me permitió tener.  Durante los dos últimos años tuvo muchísimos problemas con un empleado que por mucho que lo motivaba no despegaba.  Lo invitamos a la iglesia y fue algunas veces pero después ya no quiso ir.  No mostraba ninguna clase de motivación hacia el trabajo aun cuando le presentaba incentivos económicos por llegar a tiempo o cuidar el equipo de trabajo... nada funcionó.  Faltaba al trabajo y presentaba pruebas médicas falcificadas y bueno... hizo de todo.  Al final tuvimos que despedirlo pero entendimos que nuestra función era sembrar la semilla en él y dejar que el Espíritu Santo de Dios haga su trabajo.  Intentamos ser los mejores patrones que podiamos ser siempre recordando que debiamos agradar a Dios. Al final sentimos la paz de Dios con la desición que tomamos.  Inclusive hoy día procuramos motivarlo a iniciar su propio negocio y hasta lo apoyamos cuando necesita algún tipo de asesoría técnica.

Lo que es cierto es que cuando esta desición no se toma a tiempo, la relación laboral se convierte en un verdadero círculo de opresión.  Gracias por compartir este artículo. Bendiciones.

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