Homosexualidad, ¿qué dice la Biblia acerca de esto?
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
  • 1
  • 2
  • 3

Homosexualidad, ¿qué dice la Biblia acerca de esto?

La homosexualidad es la inclinación o deseo sexual de una persona hacia otra de su mismo sexo. Entiéndase, para los efectos de este artículo como homosexual también al bisexual y al transexual.

En este rango, la Biblia es explícita y puntual en cuanto a cómo ve Dios la homosexualidad y cuáles son sus consecuencias.

Primeramente, La Palabra de Dios nos dice que la homosexualidad es abominación delante de los ojos de Dios. Levíticos 18:22 “No te echarás con varón como con mujer; es abominación”. Además, 1 Corintios 6:9 nos dice: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

¿Acaso es necesario decir más?

En el principio creó Dios los cielos y la tierra y todas las bestias del campo, las estrellas y todo lo que hay en el firmamento. También creo al ser humano a su imagen y semejanza, lo creó a imagen de Dios... hombre y mujer los creó (Génesis 1:27). La Palabra de Dios nos dice que cuando Dios miró todo lo que había hecho consideró que era bueno (Génesis 1:31). De hecho, cuando puso al hombre en el huerto del Edén para que lo cuidara y lo labrara vio y dijo: “no es bueno que el hombre esté solo”… y además dijo, “voy a hacerle una ayuda idónea”. Entonces, ¿qué hizo Dios? Dios hizo que el hombre cayera en un sueño profundo y, mientras dormía, le sacó una costilla e hizo una mujer con ella y se la presentó al hombre el cual dijo “esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne”.   De allí la Palabra de Dios nos dice que “por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”.

La Palabra de Dios es tan específica que no dejó nada a la libre interpretación. Es específica al decir “dejará el hombre a su padre y a su madre” y se unirá a “su mujer”. No dice: “dejará el hombre a sus dos padres o a sus dos madres”… tampoco dice “se unirá el hombre a su pareja ya sea hombre o mujer”; tampoco dice: “se unirá el hombre con aquel otro hombre al que dice amar”. NO. La Biblia es clara y específica y contiene la voluntad de Dios en cuanto a su creación. ¿Acaso usted no tiene la potestad de decidir qué se hace con sus posesiones? Dicho de otra manera, ¿acaso usted invierte tiempo, esfuerzo y recursos propios para construir una casa y luego permite que otros hagan uso de ella sin considerar su opinión ni el uso real para el cual usted la construyó? ¿Acaso no tiene usted potestad sobre lo que es suyo? ¿Acaso el Dios Todopoderoso, dueño de la sabiduría no tiene mejor conocimiento que el hombre acerca de su propósito y función? Sin embargo, hoy día queremos decirle a Dios cómo hacer uso de su propia creación y hasta la hemos redefinido de acuerdo a nuestra propia y aparente conveniencia.

La homosexualidad no es un fenómeno exclusivo de este siglo, desde los inicios de la creación el hombre se desvió hacia esta conducta reprobada por Dios. Génesis 19 relata la historia de la destrucción de Sodoma y Gomorra, ciudades en donde imperaba la homosexualidad. Este capítulo narra el momento en que los ángeles fueron a la ciudad de Sodoma e, invitados por Lot, entraron a su morada. Al conocer los hombres de la ciudad que habían varones extranjeros en casa de Lot, se reunieron todos e intentaron sacarlos de casa de Lot para tener relaciones sexuales con ellos (Génesis 19:5). En aquel entonces, Dios destruyó Sodoma y Gomorra completamente debido a su pecado.

Según algunos, los homosexuales fueron creados por Dios de esta forma. Hoy día vemos como en la mayoría de los programas de televisión, incluso en las caricaturas para niños, incluyen un personaje homosexual quien, en la mayoría de los casos, es el más divertido, popular y querido del grupo. Hoy día, la homosexualidad se vende como lo aceptable, como lo propio, como “lo que está de moda”. Ya en muchos países incluso se han aprobado los matrimonios homosexuales y hasta se les está permitiendo adoptar niños a estas parejas. Sin embargo, la Biblia nos muestra que esta nunca fue, es ni ha sido la voluntad de Dios. Romanos 1:26-29 nos dice que está conducta es adquirida por cada cual; nos dice que es un cambio o transformación que el hombre y la mujer han hecho por voluntad propia no teniendo en cuenta a Dios. Este pasaje bíblico además describe la homosexualidad como una desviación sexual y como una conducta vergonzosa.

Aun cuando en apariencia hay muchas voces a favor, lo que muy pocos mencionan son los fenómenos asociados a toda esta revolución: el aumento en el índice de enfermedades de transmisión sexual, el aumento en el uso de la pornografía (ver el artículo relacionado con la pornografía aquí), la pérdida de valores por el aumento de una deteriorada visión de la realidad.

Estudios revelados por el gobierno de los Estados Unidos demuestran que la aprobación de las leyes que permiten el matrimonio entre homosexuales no ha aumentado el índice de matrimonio entre estos. De hecho ni el 1% de los matrimonios registrados en los Estados Unidos son entre homosexuales. Esto prueba que la manifestación por el respeto hacia la familia como institución por parte de las asociaciones y grupos homosexuales no es verdadera. Estos estudios además han demostrado que el índice de enfermedades de transmisión sexual se ha elevado en proporciones exorbitantes entre el grupo de homosexuales en comparación con los heterosexuales.

De antemano conocía Dios los postreros días cuando en su Palabra nos dice en 1 Timoteo 1:3-10 que “en estos días se levantarían quienes instruirían en falsas doctrinas, que algunos se desviarían de la línea de conducta, que éstos pretenderían ser maestros de la ley pero que en realidad no sabrían de qué hablan ni entenderían lo que con tanta seguridad afirman”. Esta misma palabra nos dice que la ley es para éstos: para los que maltratan a sus propios padres, para los asesinos, para los adúlteros y para los homosexuales, para los traficantes de esclavos, los embusteros y los que juran en falso.

Consecuencias:

1.  Recibirán el castigo de Dios.  Colosenses 3:5-6 nos dice: “Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. Por estas cosas viene el castigo de Dios. 

Judas 1:7 "Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

2.  No heredarán el reino de Dios. 1 Corintios 6:9-10 "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Si usted es homosexual o tiene tendencias homosexuales y ha decidido escuchar la voz de Dios y apartarse del pecado, ¡hay esperanza! Dios lo ama y desea transformar su vida conforme a su perfecta voluntad y de acuerdo al propósito para el cual usted fue creado. 1 Tesalonicenses 4:3-8 nos dice: “La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa sin dejarse llevar por los malos como hacen los paganos que no conocen a Dios; y que nadie perjudique a su hermano ni se aproveche de él en este asunto. El Señor castiga todo esto, como ya les hemos dicho y advertido. Dios no nos llamó a la impureza sino a la santidad; por tanto, el que rechaza estas instrucciones no rechaza a un hombre sino a Dios, quien les da a ustedes su Espíritu Santo”.

Recomendaciones:

1. Empiece con nombrar el pecado como tal y acepte su condición como pecado delante de Dios. 1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.

2. Preséntase delante de Dios y pídele que transforme su vida y será transformado.
2 Corintios 5:17 “
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

3. Apártese y abandone todo lo que lo vincula con esta conducta. Si son amistades, entonces apártese de ellas, si es alguna práctica o hábito entonces abandónelo también. Mateo 5:30 “Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

4. Busque ayuda espiritual, preferiblemente en el pastor de alguna congregación cristiana de sana doctrina; ellos tienen el compromiso de guiarlo en un proceso de restauración. Gálatas 6:1 “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado”.

Exhortación final:

Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. 20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo. Efesios 4:17-20

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 1 Corintios 6:18

Who's Online

Hay 114 invitados y 27 miembros en línea

Homosexualidad - Envíenos sus comentarios aquí

Correo electrónico: 
Seudónimo: 
País desde donde nos escribe: 
Comentario o testimonio: 
Por favor escriba el Código de Seguridad svryjupb ¡Ayúdenos a prevenir SPAM!