Semana del 24 de junio de 2013 - Dominio Propio como herramienta frente a la adversidad
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
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Dominio propio como herramienta para vencer la adversidad

Base bíblica: 2 Pedro 1:3-11

3Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

La expresión griega para dominio propio (en el lenguaje original en que fue escrito este libro) es "enkrateia". Y viene de la palabra "kratos" que significa "fuerza". Aparece en Hechos 24:25, Gálatas 5:23, 2 Pedro 1:6 traduciéndose como dominio propio en los pasajes de Hechos y 2 Pedro mas no así en Gálatas 5:23 en donde se traduce como templanza. La templanza se utiliza, en la mayoría de las veces, para definir un elemento primordial en nuestro carácter frente al manejo de ciertas situaciones.

Sin embargo, en Gálatas 5:23 (Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Versión NVI 22 En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, *fidelidad, 23 humildad y dominio propio.) A este grupo de cualidades se les llama “fruto del Espíritu Santo” porque precisamente se obtienen como consecuencia del poder transformador del Espíritu Santo de Dios en la vida de un individuo. Dicho de otra forma, el Espíritu Santo es la semilla y nuestras vidas son el terreno que ha sido abonado por la disposición en nuestro corazón de entregarle la soberanía a Cristo como Señor de nuestras vidas. Esta semilla germina y crece dando fruto… este fruto es “el fruto del Espíritu Santo”. Fíjense que no son “los frutos” sino “el fruto”. Imagínense un fruto cualquiera… pensemos en una manzana: esta tiene tallo, cáscara, pulpa, semillas, etc… es decir que este fruto tiene varias partes y todas dependen unas de las otras para que el fruto sea el fruto. La manzana no llega a ser fruto si no tiene cáscara, esta cáscara protege la pulpa… la semilla es la que le permite al fruto multiplicarse o reproducirse… el tallo es el que la sujeta al árbol quien la nutre durante su proceso de crecimiento… la pulpa suele ser la parte que alimenta. Entonces, veremos “el dominio propio” como lo que es, un fruto del Espíritu Santo” y lo utilizaremos como herramienta para enfrentar las provocaciones y dominar el estrés.

Entendemos entonces que el “dominio propio” como fruto del Espíritu Santo” es un elemento que el hombre no puede adquirir por sí solo sino que necesita tener ese fruto para poder ejercerlo. Cuando hablamos de “dominio propio” no hablamos de "auto control". No es el juntar la suficiente fuerza interior para controlar nuestros impulsos o dominar nuestros instintos. Esta sería la definición terrenal de dominio propio. "Dominio propio" Es el yo bajo el control del Espíritu Santo; es el hombre natural sometido a la autoridad del Espíritu de Dios.

Existen dos proyecciones que definen “dominio propio”, la que viene de la sabiduría humana y la extraída de la sabiduría de Dios. El Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y Nuevo Testamento Exhaustivo de Vine lo define así:

“los varios poderes dados por Dios al hombre son susceptibles de ser abusados, su utilización correcta demanda el poder controlador de la voluntad bajo las operaciones del Espíritu de Dios”. (Versículo 3 “3Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,…)

Por otro lado, el New College Edition del Diccionario de la American Heritage define el dominio propio como: "el control de las emociones, deseos o acciones de uno, por su propia voluntad"

ESTA ES LA DEFINICIÓN Y LA HERRAMIENTA QUE UTILIZAREMOS COMO BASE: EL DOMINIO PROPIO ES EL DOMINIO DEL “YO” (MI VOLUNTAD) POR EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS.

El planteamiento es este: si yo mantengo conciencia de que en mi, por mi misma, no hay poder para hacer el bien ni para tomar las mejores decisiones, ni para manejar las provocaciones ni las situaciones de estrés, entonces yo siempre apelaré a aquel en quien puedo descansar y quien ha prometido ser fuerte en mi debilidad (2 Corintios 12:9-10 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil entonces soy fuerte, esa es la clave. 

En algún punto el ser humano debe elegir entre elegir la sabiduría del mundo o la sabiduría terrenal. El mundo nos dice que en nuestro interior está la fuerza para conseguir lo que sea que nos propongamos… que somos lo suficientemente fuertes para vencer cualquier obstáculo, sin embargo la Palabra de Dios en 1 Corintios 1:11-1212 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual”. Estas palabras les dijo Pablo a los Corintos: “Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Todos los días nos levantamos y empezamos nuestras rutinas: trabajo, tareas del hogar, los hijos, el esposo (a), el ministerio, la familia, los parientes, los amigos: el jefe que no reconoce nuestro esfuerzo en el trabajo; la envidia de los compañeros de trabajo, de estudio; la escasez de recursos para adquirir cosas que necesitamos o para afrontar los compromisos financieros (falta de dinero); las situaciones que se presentan en las relaciones con los hijos: rebeldía, homosexualidad, fornicación, depresión; la infidelidad, mal carácter o desidia del esposo (a); la enfermedad del padre la madre o algún familiar o amigo

Veamos el ejemplo de Sarai.Una vez, una mujer no muy diferente a usted y a mi, llamada por aquel entonces Sarai, había abandonado su tierra y su parentela para seguir a su esposo quien salía siguiendo el llamado de Dios. Ella dejó a sus amigas, primas, tías, etc… y cuanto conocido pudo haber tenido y siguió a su esposo. Ella era una mujer hermosa pero no había podido darle hijos a su esposo Abram. En aquella época, igual que en esta, eso era motivo de escarnio. Era una deshonra. Pero Dios les había dicho que tendrían hijos (pueden luego leerlo en Génesis 15:1-6) Dios le dijo a Abram que tendría hijos y él le creyó y la Biblia nos dice que “le fue contado por justicia”. Pero, aparentemente, Sarai creyó a medias porque esta bella dama se inventó su propio plan: entregarle su sierva a su esposo para que con ella tuviese el hijo que Dios le había prometido. Ejerció Sarai “dominio propio” , es decir, permitió Sarai que Dios dirigiera sus pasos antes de tomar esta decisión? ¿Cuántas veces nos hemos inventado nuestro propio plan en vez de pedirle dirección a Dios? Solo imagínese el nivel de estrés que Sarai habrá tenido que manejar pensando en que el cumplimiento de la promesa que Dios le hizo a su esposo se retrasaría o no se cumpliría porque ella no poder concebir. Esta mala decisión generada en medio de una situación de estrés llevó a Sarai a sufrir provocación y burla por parte de su criada cuando ésta sí pudo concebir. Moraleja: No se invente su propia Agar. Esta solo le traerá problemas.

***¿Buscó Sarai esta provocación? ¿Por qué somos provocados? Somos provocados porque nos hieren en nuestro orgullo. La provocación es como fuego que busca consumir: nuestra actitud, motivación interior y nuestro ego, o sea nuestro yo son el oxígeno que alimenta este fuego que una vez avivado consume cuanto hay a su alrededor.

Fórmula para enfrentar el estrés y la provocación (cómo usar el dominio propio)

La Palabra de Dios nos da la fórmula perfecta para enfrentar el estrés y la provocación. Primeramente debemos aceptar a Cristo en nuestro corazón. Una vez que hacemos esto, el Espíritu Santo de Dios empezará a trabajar en nosotras y en nuestro carácter. Esa semilla caerá en esa tierra recién fertilizada y empezaremos a ver ese fruto del Espíritu Santo que antes mencionamos. Es solamente en la fe en Cristo Jesús, en la convicción de que él tiene el poder para transformarnos que podremos hacerle frente al estrés y la provocación.

Entonces, ¿qué haremos con esa fe que nace en nosotras al aceptar a Cristo en nuestro Corazón y declarar que él es el Señor de nuestras vidas?

Fe + virtud

(virtud: iscus = buscar fortaleza )

Virtud + conocimiento

(conocimiento: da´at = aprender, conocer)(HACER REFERENCIA A mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia)

Conocimiento + dominio propio

(dominio propio: kratos = ser controlados por el ES)

Dominio propio + paciencia

(Paciencia: resistir con firmeza a pesar de las dificultades)

Paciencia + piedad

(Piedad: eusebeia = Virtud que inspira, por el amor a Dios, devoción a las a Dios y amor al prójimo

Piedad + afecto fraternal

(afecto fraternal: afecto y la confianza entre hermanos, o que es propio de la relación entre hermanos)

Afecto fraternal + amor

Todo esto se resume en 2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.

Consecuencias de no usar el “dominio propio”

a.  Proverbios 25:28

Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.  Quedamos expuestos y desprotregidos. 

b.  Proverbios 13: 3

El que guarda su boca guarda su alma; Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.  Traemos calamidad y desgracia a nuestras vidas.

c.  Proverbios 25:28

Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.  Somos derribados y vencidos. 

d.  Proverbios 10:19

En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente. Pecamos o persistimos en el pecado.

e.  Proverbios 10:13

En los labios del prudente se halla sabiduría; Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura. Recibimos azotes, somos oprimidos y violentados

 Bendiciones que provienen de ejercer el dominio propio

  1. No os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo
  2. No caeréis jamás
  3. Os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo

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