Semana del 23 de septiembre de 2013 - Dios borra el temor y la verguenza
  • Envíenos sus preguntas o comentarios y le responderemos en base a lo que dice la Biblia acerca de su situación.  Además puede leer los comentarios de otras personas que han atravesado por experiencas como la suya.
  • Devocionales, estudios bíblicos y otros recursos que le ayudarán en su crecimiento espiritual.
  • Te has preguntado ¿qué hay después de la muerte?  La mayoría de las personas viven bajo el supuesto de que sus buenas obras lo llevarán al cielo pero, ¿es esto cierto?
  • 1
  • 2
  • 3

Dios borra el temor y la vergüenza

Base bíblica: Isaías 54:1-4

Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová. Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas. No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.

Reflexión:

La rutina diaria nos presenta retos, promesas y pruebas. Algunos se levantan cada día diciendo “hoy es el día”; otros diciendo ¿será hoy?; otros sencillamente se levantan y se ven absorbidos por la rutina diaria que ahoga y mitiga cualquier retazo de sueño que hayan podido tener algún día. Muchos son los que, en medio de su determinación por alcanzar estas metas, se ven sumergidos en continuas frustraciones mismas que además traen consigo la duda de alguna vez poder alcanzar estas metas.

Para un creyente, discípulo de Cristo, el nivel de dificultad aumenta aún más cuando, después de haber sentido y escuchado el llamado de Dios y de haber decidido seguirlo, el lugar en el que se encuentra no es precisamente “la tierra prometida” sino un desierto que pareciera interminable. Entonces es allí donde lo embarga la incertidumbre y el descontento… la duda y la tristeza… es allí en donde se siente desfallecer. Es precisamente en este lugar en donde surgen interrogantes como ¿habrá sido para mi aquel llamado?, ¿no será mejor abortar la misión y salvar aunque sea la honra?... o, ¿por qué aquellos que son malvados y toman malos caminos tienen y están mejor que yo que decidí tomar el camino de Cristo?

La realidad es que el llamado de Dios no viene con promesas de perpetua alegría y bienestar terrenal, muy por el contrario, Jesús dejó en la Biblia “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:35).

Este extracto de la Biblia en Isaías 54 nos recuerda que, independientemente de como luzca la situación debemos perseverar ya que aquel que prometió, aquel que llamó, en su tiempo cumplirá su propósito. Este extracto nos recuerda que aún cuando la situación parezca mermar, debemos ensanchar el sitio de nuestra tienda. Si Dios nos llamó a estar allí o a hacer alguna cosa entonces él proveerá y sustentará. De hecho, hay promesa para aquel que por fe, ensancha el sitio de su tienda y es que aún sus descendientes heredarán y se beneficiarán de sus frutos.

Esta palabra también nos exhorta a no temer en aquellos momentos en los cuales parece reinar la oscuridad. Esta palabra nos invita a no temer aun cuando todos parezcan triunfar y nosotros, los hijos de Dios, parezcamos estar atascados y sin futuro ni propósito. La Biblia nos dice en 1 Juan 4:18 que el perfecto amor echa fuera el temor… y siendo que Dios es amor, entonces entendemos que Dios echa fuera el temor. Es allí en su Palabra en donde podemos encontrar el refrigerio y el socorro para los días de mayor oscuridad. El promete, a través de su palabra que al final no tendremos memoria de las afrentas que hoy sufrimos… que no debemos avergonzados porque aunque ahora parezcamos estar en desventaja “más son los hijos de la desamparada que de la casada”.

Entonces, la consigna está en levantar la cabeza y caminar conforme a la dirección que Dios y una vez en el camino ensanchar el espacio en donde hemos tendido la tienda. Dicho de otro modo, si estás predicando la Palabra de Dios y hoy sientes que no hay crecimiento en el discipulado, “sigue predicando” ya que la Palabra nos dice que “más son los hijos de la desamparada que de la casada”, es decir, en algún momento muchos serán los frutos que brotarán de aquella palabra de Dios que hoy estás sembrando. Si estás orando por aquel hijo o hija que aún no le ha entregado su corazón a Cristo pero en vez de acercarse se aleja de los caminos de Cristo, persevera más en la oración porque esta palabra nos dice que “te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda”, es decir que tu descendencia será extensión de lo que hoy es la gloria de Dios en tu vida.

Todas aquellas cosas que hoy parecen ser una afrentan, mañana desaparecerán y de ellas ni siquiera quedará el recuerdo. Toma un tiempo para alabar y rendirle una adoración a Dios y trae a tu mente todas las bendiciones que de él has recibido. Clama a Dios por fe y fortaleza y espera en él… en su tiempo su auxilio llegará.

Bendiciones.

Who's Online

Hay 122 invitados y 30 miembros en línea

Estudios Bíblicos